Acto en Ituzaingó por los chicos de Cromañón.

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Este 30 de marzo se realizó como todos los años el acto por los chicos de Cromañón en las instalaciones de la Escuela de Enseñanza Media Nro. 5 (AUPI), día en que fue instaurado por el Ministerio de Educación de la provincia de Buenos Aires en las efemérides, como "Día de la Reflexión y la Memoria por la Tragedia de Cromañón" .

Ituzaingo 2010 chicos

Es por ello que, como en estos 5 años de ocurrida la tragedia, en Ituzaingó se recuerda en los establecimientos educativos a los 194 chicos que murieron esa noche del 30 de diciembre de 2004.

Ituzaingo 2010 fotos

El acto fue organizado por papás, familiares y amigos de la tragedia de Cromañón, apoyado por el Gobierno Comunal; en él se encontraban presentes, el Presidente del Honorable Concejo Deliberante Cdor. Marcelo Nadal, la Inspectora Distrital Marcela Cabadas, concejales, autoridades municipales y educativas, alumnos de distintos establecimiento educativos, Liliam Sapiro (tía-mamá de Silvina Ranieri), Raúl Morales (Papá de Sofia Morales), Santiago Morales (hermano de Sofía y sobreviviente de Cromañón), Elena Lacourt (mamá de Luis Zárate), Juan Carlos Roumieux y Facundo Roumieux (Papá y hermano respectivamente de Cecilia Roumieux).

Ituzaingo 2010  autoridades

Al abrir el encuentro, el Presidente del Honorable Concejo Deliberante, Cdor. Marcelo Nadal agradeció a la comunidad educativa que participaba del acto y recordó que: “Hay fechas como el 24, el 30 de marzo y el 2 de abril que siempre han querido ser olvidadas o dejadas de lado. Tenemos que darle nuestro respaldo a los padres, familiares y amigos de los chicos de Cromañón, por tratar de encontrar justicia, porque si bien hubo un juicio, éste satisfizo muy pocas expectativas y creo que es una muestra más de que en la Argentina el poder judicial necesita profundas modificaciones.
Debemos brindarles a nuestros jóvenes la posibilidad de poder divertirse en libertad, ofreciéndoles las condiciones necesarias para que puedan disfrutar sin miedo a que vuelva a suceder otro Cromañón”
, y agregó: “el excelente trabajo que vienen desarrollando los padres, familiares y amigos de las víctimas de Cromañón. Quiero saludar con el mayor respeto a estos militantes de esta nueva causa de la Nación Argentina, y brindarles a los chicos la posibilidad de poder construir un país con libertad, con la capacidad de recordar siempre las historias que tanto nos duelen como argentinos” .

Ituzaingo 2010 Liliam

La tía-mamá de Silvina Ranieri, Liliam Sapiro, agradeció a las “autoridades de Ituzaingó que desde el año 2005 nos abrieron las puertas, nuestra familia perdió para siempre a Silvina en Cromañón, en esa noche oscura y de terror, el 30 de diciembre de 2004, al igual que 194 familias perdieron a sus seres queridos y muchos sobrevivientes que aún no han encontrado el camino para salir adelante, por este motivo, y a nivel Provincial se dispuso que el primer día 30 de cada ciclo lectivo sea una jornada de análisis y reflexión, tratando de darle valor a la vida, para que los jóvenes tomen consciencia de lo que sucedió y aprendan a cuidarse, para que hechos así nunca más vuelvan a repetirse” .

Ituzaingo 2010 Santi

Santiago Morales hermano de Sofía, fallecida en la tragedia y de Martín sobreviviente, leyó estas palabras a los alumnos, docentes y autoridades:

"Hola. Mi nombre es Santiago Morales. Soy sobreviviente de Cromañón y soy hermano de Sofía Morales, una joven más, una personita más que ha sido asesinada por los actos y las omisiones de personas concretas: por su negligencia, su corrupción, por el narcicismo político que enarbola una bandera con la consigna “el fin justifica los medios”, por su falta de valores fraternos, en fin, asesinada por la putrefacción de un sistema que es especialista en el acto de concreción de muerte, y de la eterna postergación de la vida… con el cual hay que acabar ¡ya! Mi intención no es dar un testimonio en el cual predomine lo anecdótico, lo circunstancial, y me ponga a llorar y los ponga a llorar. Ya todos sabemos lo aterradora, escalofriante, espeluznante, horripilante, penosa (etc., etc., etc.) que ha sido la noche del 30 de diciembre de 2004. Es por esto que mi intención es contarles los hechos desde mi punto de vista y desde el punto de vista nuestro, del Movimiento Cromañón, de acuerdo al cual estamos claramente posicionados desde una perspectiva e interpretamos los hechos conforme a nuestra experiencia vivida y nuestras agonías.

Año 2004. Fin de año. Todos sabemos lo mucho que nos movilizan las fiestas y la consumación de cada año… Nos encontramos con quienes más queremos para celebrar o llorar por el año concluido; suele hacerse un balance del mismo, pensando en las fortunas y desdichas vividas. Para quienes escuchábamos Callejeros, para quienes conseguíamos disfrutar considerablemente con su música (ni hablar para quienes tenían amigos o hermanos que se alegraran y gozaran de la misma forma con ellos) el recital del 30 de diciembre se presentaba como una linda posibilidad para cerrar el año escuchando este grupo. Se trataba de ir a un lugar cerrado, a estar con gente que disfruta al igual que uno esta música, escuchando a una música que, más allá de su calidad y sofisticación, cuestionable o no, despertaba muchas emociones lindas en sus oyentes: amor por la música, entusiasmo por juntarse con otras personas, ganas de saltar y cantar, de estar alegre y sonreir, ganas de disfrutar, en fin, ganas de vivir, consecuencia de la posibilidad de vivir.

Creo, formamos parte de una generación que, tanto desde la televisión como desde las escuelas, pero principalmente desde el poder político, fuimos formados como ciudadanos de una manera acrítica, intentando siempre que no cuestionáramos lo establecido, ni que pensáramos que el futuro podía ser distinto y mejor. De hecho, desde el poder político buscaron que creyéramos que el mundo es así irremediablemente, y que no sólo no se puede cambiar sino que el futuro inevitablemente va a ser peor. Por este motivo, una parte de nosotros los jóvenes no tenemos la costumbre de criticar y buscar cambiar lo establecido. Personalmente, esto cambió tras la Masacre. Y lo digo para quienes nos dicen que somos unos inconscientes por habernos metido en un lugar con las características precarias de Cromañón o que lo somos por haber tirado pirotecnia allí dentro. Al momento, diciembre de 2004, la grandísima mayoría de los lugares donde se practicaban recitales tenían estas características: sobreventa de entradas, por ende (en tanto el grupo convoque) exceso en la capacidad de gente; desorganización generalizada al momento de la entrada al recital; cacheos intencionalmente superficiales e incompletos a fin de que entre pirotecnia; una vez dentro, falta de aire y de espacio para moverse cómodamente; baños mugrientos y sin agua; entre otras fallas “normales”. Así era normalmente ir a un recital. Y, como entre lo normal y lo natural o inmodificable hay una estrechísima diferencia a causa de la falta de formación ciudadana en lo relativo a criticar y buscar modificar lo establecido, ninguno de nosotros iba a dejar de ir a un recital por este motivo, y mucho menos organizarse con otros para intentar cambiar esa práctica nefasta. Como Viejas Locas lo demuestra, la mayoría de estas prácticas se siguen dando aún hoy a cinco años nuestra Masacre.

Al entrar a Cromañón, pocos minutos antes de que empiece el recital, tras esfuerzo conseguimos ubicarnos a la izquierda del escenario mirándolo de frente. Yo fui con mis dos hermanos mayores y con dos amigos más. Unos instantes después de ingresar, Omar Chabán, personaje similar a un bufón que habitualmente generaba en los demás que se rían de él en lugar de reírse con él o de sus gracias, nos habló al público diciéndonos, insultos mediante, que nos íbamos a morir todos como en Paraguay si prendíamos fuegos de artificio. ¿Cómo tomar enserio las palabras de un individuo reconocido públicamente como bufón? Ahora bien, dejando de lado momentáneamente su condición de bufón, ¿quién sería capaz de creerle a una persona que, siendo anfitrión al igual que Callejeros, te invita a su casa, te recibe con alegría, y siendo consciente y responsable por omisión de la entrada de pirotecnia a escondidas, te dice que no la utilices porque, de lo contrario, nos moriríamos todos? Lo paradójico es que nos estaba pidiendo, tal y como lo hizo posteriormente Patricio Fontanet, que hagamos exactamente lo contrario de lo que él y el cantante de Callejeros solían decir implícitamente y decir explícitamente, respectivamente: el uso necesario de la pirotecnia para que un recital sea considerado como tal. Luego de esto, comenzó mi experiencia. La resumo de esta manera. Inicio del recital.

Canción “Distinto”. Alegría y felicidad saltando abrazado a mi hermana, ahora muerta. Cánticos y euforia generalizada. Luces fugaces de colores. Mucho calor. Mucho calor. Inesperada interrupción del grupo. Tregua. Fuego. Efímero fuego. Humo negro agresivo. Mucho calor y falta de aire. Olor asfixiante. Obscuridad. Penumbras. El infierno. Gritos de muerte, cual aullidos de Lucifer. Pérdida del conocimiento…

Una vez fuera, parcialmente consciente, fui traslado al Hospital Pena, luego de ser tirado en la parte trasera de una camioneta de la policía (junto a muchos cuerpos más). Recobré totalmente la consciencia al entrar al Hospital. Fue en ese momento que vi, a mi derecha, montones de personitas necesitando atención médica. “Un tubito de oxígeno, al menos”, pedían… y ni siquiera. Incontable desesperación. Los chicos que se habrían salvado, las familias enteras que habrían podido seguir el rumbo de su vida en la sana búsqueda de la felicidad, hubieran sido y la re pucha que considerablemente más, tan sólo si hubiera habido los insumos que correspondía y corresponde que haya: personal médico suficiente, tubos de oxígeno suficientes, mascarillas suficientes, y un montón de cosas que no sé ni corresponde que sepa porque no es mi función, porque justamente para eso hay gente a la que se le paga para que lo haga… faltó nada más que coherencia entre lo que una gestión política dice y lo que una gestión política hace. No pude servirme de un tubo de oxígeno constantemente, pues tuve que compartirlo con los otros moribundos como yo que estaban al lado mío (gesto fraterno llevado a cabo por mi mamá). La situación de caos y precariedad generalizada, y la falta absoluta de insumos, como ya dije, pudo haber sido evitada, simplemente, con voluntad y decisión política para intentar revertirla. Tras esto, 8 días en terapia intensiva. Duelo y desasosiego por la muerte de mi hermana. Proyectos y sueños derruidos... De aquí en adelante, los controles de salud y el tratamiento psicológico fueron moneda corriente.

Doy gracias a la vida por tener pocos recuerdos concretos de esa noche a causa de mi rápida pérdida de conciencia, y le agradezco sobre todo porque conozco a muchos chicos y chicas (y sé de centenares más) que desde aquella noche la obscuridad cobró otra significación, la soledad es hostil, y en los crepúsculos reviven todos los gritos, las escenas, los rostros, los llantos desgarradores nuestros, de los sobrevivientes y de las víctimas. Éstas, son personitas para quienes dormir no es descansar, sino agonizar. Y eso nunca nadie va a poder negarlo ni ocultarlo. La injusticia, el dolor, la muerte, que encarnan unos por culpa de otros, dejan marcas concretas, no solo en los muertos que se lleva, sino también en los sobrevivientes que deja… y lo sabemos nosotros, los sobrevivientes de Cromañón, y lo saben los sobrevivientes de Malvinas, los sobrevivientes de los centros clandestinos de detención, las víctimas de abuso sexual y violencia familiar y social, quienes sufren o han sufrido la desgarradora sensación de tener la panza vacía junto a la deshumanizante certeza de no tener con qué llenarla".

Ituzaingo 2010 Raulo

Por su parte, Raúl Morales, papá de Sofía, Santiago y Martín reflexionó en esta jornada con estas palabras:

“Queríamos dejarles estas cortitas reflexiones.
Hoy, nuevamente, como en estos últimos años, Ituzaingó, su municipio, su comunidad toda, a través de ustedes, recuerdan en este día, lo ocurrido aquella noche del 30 de diciembre del 2004. Sin duda que estas iniciativas, dignifican y dan entusiasmo para seguir en la lucha…, por algo quizás Dantesco, quizás utópico para esta Argentina de hoy, como es querer modificar en algo la realidad que vivimos y que a veces padecemos, día a día.

“Tantas injusticias repetidas” , decía Eladia Blazquez en su “Honrar la Vida”.
Nombre que lleva esa hermosa e impactante escultura de Claudia Estallo, en homenaje a las víctimas de Cromañón, que hoy se puede ver frente a la plaza de Ituzaingó. La bien llamada Masacre de Cromañón no tiene que repetirse…. No debe repetirse. Cuando entendamos nosotros los adultos, que nuestros jóvenes deben buscar la libertad con respeto y solidaridad y que el mayor derecho que tienen es el derecho a la vida, con todo lo que la palabra VIDA significa, recién en ese momento seremos maduros como sociedad…, y estaremos preparados para entregarles a nuestros hijos un país mejor. Tan simple como un amanecer, pero tan difícil de lograrlo.

También dice Eladia:

“Merecer la vida es erguirse vertical,
Mas allá del mal…., mas allá de las caídas…
Y porque no es lo mismo que vivir…, Honrar la Vida.”

Y eso es lo que sentimos nosotros, como padres, que estamos haciendo hoy aquí:
Honrar y Respetar la vida…., por los que ya no están…, por y para todos ustedes que sí están… y para todos los que vendrán , y para conseguir estar…, de una vez por todas:

Libres de las ataduras de la corrupción, la desidia y la impunidad, que asesinan.
Libres del egoísmo, la codicia y la maldad, que destruyen vidas. Para que con solidaridad, Justicia y amor. Logremos para ustedes, que puedan, tan solo esto: vivir la vida.

Muchísimas gracias por el respeto, el silencio y por la memoria de tantos jóvenes que sin duda, hoy están aquí presentes, para agradecerles de corazón, aunque no los podamos ver. Terminamos con estas estrofas de una canción de Axel, que muchos de ustedes conocerán y que nos gustaría compartir:

“No dejes que caigan, tus sueños al suelo
Que mientras más amas, mas cerca está el cielo
Grita contra el odio, y contra la mentira,
que la guerra es muerte…, y la paz es vida.
Celebra la vida.
Segundo a segundo y todos los días
Celebra la vida.
Y deja en la tierra tu mejor semilla”

Celebra…, y Celebremos juntos la vida.
Muchísimas gracias.
Papás de Cromañón.
Presentes, ahora y siempre.

Mientras leían sus palabras Liliam y Santiago se observaba a la gente y a los chicos adolescentes con absoluto respeto y atención. Las caras de asombro y hasta de "no lo puedo creer", fueron totalmente elocuentes. Durante las lecturas de los familiares se empezaron a proyectar los 194 rostros de los chicos fallecidos, finalizado el acto, las imágenes seguían apareciendo, pero los presentes, tanto adultos como adolescentes no se movieron del lugar por respeto a las imágenes que veían.

Ituzaingo padres

Por último, la mamá de Luis Zárate, Elena Lacourt junto a papás, familiares y amigos de los chicos de Cromañón; el Presidente del Honorable Concejo Deliberante, Cdor. Marcelo Nadal; y autoridades educativas, realizaron una ofrenda floral en el Monumento que recuerda a los jóvenes que perdieron la vida en la tragedia.

Acto en Ituzaingó 30 de marzo de 2010.