APURADO. El ex jefe de gobierno porteño retirándose del auditorio TEA tras una charla con tramos ásperos.
CROMAÑON: Aníbal Ibarra en apuros. Fue a dar una charla a un instituto de enseñanza y terminó contra la pared, acosado por las preguntas de los alumnos sobre su polémico rol en la tragedia de Cromañón.
Invitado a una charla abierta en la escuela de periodismo TEA, pasó un mal momento. Fallido arranque de campaña.
Su asistencia como invitado a un ciclo de charlas abiertas en la escuela de periodismo TEA quiso ser un regreso a la vida pública pero terminó en apuros, interpelado por la madre de una víctima de Cromañón.
El ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que hace un año fue destituído por la Legislatura porteña por mal desempeño de sus funciones y que el año pasado lanzó un nuevo espacio político junto a Miguel Bonasso y Carlos Heller, no pasó un rato precisamente agradable. Lo que sigue es la parte más saliente del reportaje abierto.
Pregunta: Quisiera empezar preguntándole acerca de su decisión con respecto al año electoral. ¿Acompañará finalmente la candidatura de Filmus en la Ciudad de Buenos Aires?.
Aníbal Ibarra: Bueno, no hay un acuerdo cerrado. Nuestro espacio, Diálogo por Buenos Aires, no es kirchnerista. Yo siempre he sido un aliado crítico del gobierno. Por eso el marco del acuerdo, en caso de que se concrete, no implica meternos dentro de las listas del Frente para la Victoria.
Pregunta: Usted está hablando de las elecciones del 3 de junio. Y yo quisiera preguntarle por otro día 3, por el 3 de enero del 2005. ¿Por qué entonces usted dijo en un reportaje al diario La Nación, con motivo de los hechos de República de Cromañón: "Me indigna que me digan que no controlo, porque yo controlé"? Y a los pocos días, en su indagatoria del 28 de enero declaró, en cambio: " Si ustedes me preguntaran si debía haber ido un inspector el día 25 de noviembre a verificar les digo, sin ningún tipo de dudas, que sí , que debía haber ido y que debía haberlo clausurado" .
Antes que me conteste esta pregunta, quiero hacerle una aclaración. Por respeto a esta casa, a los profesores y a mis compañeros. Yo tengo una opinión formada de usted. Estoy acá muy conmovida, demasiado conmovida, porque en esta casa se recibió mi hijo, Nicolás Landoni, periodista, el 20 de diciembre del 2004, y no tuvo tiempo de ejercer la profesión que acreditaba su diploma, porque el 30 de diciembre del 2004 murió en Cromañón.
Ibarra: Bien. Bueno, lo del reportaje en La Nación tiene que ver con que nosotros, en realidad por una decisión mía, modificamos lo que nunca nadie había hecho en el sistema de control que arrastraba inspectores desde la época de Grosso. Un año antes de la tragedia de Cromañón, en noviembre del 2203, tomé una decisión que nunca nadie había tomado, que fue echarlos a todos. El tema de las inspecciones siempre generaba recursos, cajas negras; ya había sumariado a un montón de inspectores, y nada daba resultado. Entonces, a partir de allí se incorporó al sistema de inspecciones una serie de requisitos que antes no existían. Y el 2004 fue el año en el que menos denuncias de corrupción hubo, vinculadas con el área de inspecciones. Justo entonces ocurrió la tragedia de Cromañón...
Pregunta: La masacre de Cromañón ...
Ibarra: En definitiva, yo voy a tratar de no ser técnico sino de ver en forma más clara, cuál era el sistema que convivía hace 30 años y que nunca había sido ni criticado, ni modificado por derecha, ni izquierda, ni peronistas, ni radicales, ni intendentes, ni jefes de gobierno, ni concejales, ni legisladores. Lo que yo dije en la Legislatura es que cuando se hacían recitales en lugares donde no podían hacerse había que pedir una autorización, y cuando se tenía la autorización entonces el gobierno mandaba inspectores al lugar. Pero los lugares que estaban autorizados a hacer recitales no tenían que avisar, ni tenían que pedir permiso. Entonces podía ir un inspector cada tanto. Así funcionó el sistema por 30 años. Lo que quiero decir, es que no era un sistema mío, era un sistema que venía de arrastre. Lo que yo dije, de cara a todo el mundo, es que nosotros trabajamos, echamos inspectores, pusimos gente que tuviera títulos, controlamos. Y si el sistema no se modificó fue porque tampoco los legisladores trajeron un solo proyecto de cuestionamiento a ese sistema.
Pregunta: Luego de lo de Cromañón cerca del 90% de los boliches fueron cerrados. ¿Cómo es posible que los controles se les hubieran ido de las manos de tal manera?
Ibarra: En política uno siempre tiende a hacerse cargo de lo bueno y no de lo malo que ocurre. Y en ese sentido dije desde el primer día que como Jefe de Gobierno yo era responsable de todo lo que pasaba en la Ciudad de Buenos Aires durante mi gobierno. Cuando uno es jefe de Gobierno traza determinados lineamientos y detrás está toda una estructura, una acción de gobierno. Uno da directrices generales de todo el funcionamiento. Pero no está en asuntos como el sistema de control, porque para eso están las áreas. Lo que en mi gestión se hizo fue acabar de cuajo con todo ese sistema, que tenía denuncias de corrupción. Y eso fue una decisión política, que inclusive tomé en forma casi secreta para evitar un conflicto gremial.
Además, después de una tragedia siempre se toman medidas. En Nueva York, los sistemas de seguridad de los aeropuertos se modificaron después del atentado a las Torres Gemelas.
Pregunta: A usted se le efectuó el juicio político que todos conocen, a Chabán se le efectuó el juicio penal, que todos conocen, con el resultado de que es el único preso. ¿Cuál es la sensación con respecto a la causa?
Ibarra: Yo no soy quién para decir si se está haciendo justicia o no. Sí puedo decir que es una causa con más de 20 procesados y que está próxima a ingresar en una etapa de juicio oral, con lo cuál en atención a otros procesos que históricamente la Argentina tuvo años y años cajoneados, se está moviendo con agilidad y con esto no hago ninguna valoración, porque insisto, no me corresponde hacerla. Lo que le pedí a la Legislatura es que analicemos lo que pasó, colectivamente, porque todos estamos adentro, con responsabilidades legislativas o ejecutivas. Hace 30 años que este sistema es legal. Le dije: vino el Ministro de Justicia y Seguridad delante de 30 de ustedes, estuvo durante 5 horas con todo su equipo, y ¿ saben cuántas preguntas le hicieron con respecto a los inspectores, a la seguridad…? Enconces: esto parecía manejado por distintos motivos. Algunos por estrategia política, otros porque les convenía…. Es más fácil tratar de que no salpique. Incluso hubo quienes pensaban, Ibarra se corre de acá, el espacio político queda vacante y nos hacemos dueños del lugar. También se dijo que el presidente me soltó la mano y, la verdad, para soltar la mano hay que tenerla. Yo preferí afrontar el debate asumiendo los riesgos, con aciertos y errores…
Pregunta: Muchos errores….
Ibarra: Otros se reunían para ver como se repartían el Gobierno por una decisión que ya tenían tomada. Pero creo que el Presidente dejó que la situación se resolviera en el marco institucional de la ciudad de Buenos Aires. Yo no hubiera permitido que el Presidente tomara una actitud de definición. Me parece correcto que no lo haya hecho.
Pregunta: Se cuestionó los cargos que tenían parientes suyos….
Ibarra: Se habló mucho de alguien que había trabajado en Inspecciones durante varios años y con felicitación de la Organización Internacional del Trabajo. Juan Carlos López, que fue ministro de Seguridad ….
Pregunta: Su cuñado.
Ibarra: Fue secretario del Juicio a las Juntas Militares, fue fiscal general de Morón. Tenía sobrados antecedentes en la administración pública y fuera de ella para asumir ese cargo.
Pregunta: Concretamente. ¿ Usted asume parte de la culpa por lo que pasó?
Ibarra: Como jefe de Gobierno era responsable de todo lo que ocurriera en el distrito. Y esto no lo digo ahora, sino que lo dije frente a los legisladores. Pero creo que se hizo una mala utilización del juicio político.
REVISTA NOTICIAS
Viernes 16 de Marzo, 2007
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Enviado por cb el Sáb, 2007-03-17 22:46




