Desde hace dos semanas se ha desarrollado ante el Tribunal Oral 24 de esta ciudad de Buenos Aires, un proceso oral que incrimina a tres bomberos y dos empresarios: los primeros, un comisario que era Jefe de Prevención de Incendios, un suboficial y un cabo. Los segundos: dos empresarios titulares de firmas que garantizan canales fluidos en la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal.
Mas allá de los personajes y su catadura, los testimonios mostraron una cruda realidad: hoy, a casi tres años de Republica de Cromañón, es posible obtener una certificación de bomberos, oblando una coima. Hoy, no ayer ni en el 2004.
En efecto, el juicio reveló una estructura corrupta, que pervive a los hombres. Una caja más, de las muchas que estructuran a la Policía Federal. Caja cuya subsistencia obligó a que hasta el actual Jefe de Prevención de incendios, tuviera que descender a testimoniar en el juicio, para tratar de desacreditar algo que se comprobó con toda claridad: los legajos de los locales que han satisfecho la coima, tienen una marquita que asegura su trayecto administrativo y su fin.
Y si bien no hay coimas buenas y coimas malas, aquellas que se destinan a eludir los controles de prevención de incendio, mercan con la vida de la gente. No importa que en la Superintendencia de Bomberos ya no estén los Corbellini, los Nodar, los Esmok. Quienes los suceden mantienen el sistema y los empresarios, como Fuertes, como Perucca, se ocupan de organizar el circuito.
Mientras tanto los ciudadanos estamos en riesgo. Es bueno saberlo. La imagen del bombero abnegado y solidario no debiera ocultar las miserias de estos sujetos de oficina, que no dudan en vender un certificado, aun cuando esto le cueste la vida también a colegas suyos: como el bombero que falleció en República de Cromañón: Edgardo Conté, olvidado por su institución ya que su muerte pone en evidencia las negligencias de los mandos (Jamás el policía a cargo de la Superintendencia Federal de Bomberos, Sr. Herran, movió un dedo para recordar a su camarada caído en cumplimiento del deber: era mas importante asegurar la subsistencia de la caja).