Las imágenes de lo que está ocurriendo en Grecia nos traen muchos recuerdos del 2001. Pero también recuerdan a República de Cromañón.
Los hechos:
Había una huelga general, tanto para el sector público como privado, en el caso de que los empleados de la sucursal incendiada Marfin Egnatia no quisieran ejercer su derecho a la huelga, por no perder el empleo -parece que el derecho de huelga de los empleados estaba limitado por las amenazas de los gerentes de los bancos, como denunciaron algunos empleados en radios locales- o, simplemente, por no estar de acuerdo con esta huelga, la agencia tendría que haber estado cerrada durante la manifestación por razones de seguridad.
Es habitual que durante las grandes manifestaciones en el centro de Atenas se lancen cócteles molotov a sucursales bancarias, tiendas y pequeños comercios y la práctica común es cerrarlo todo . Siendo una de las manifestaciones más grandes de la historia griega, con más razón, debieron haber cerrado todas las sucursales bancarias, tiendas y comercios de la zona.
Pero lo más grave es que, según informaciones transmitidas por radios locales, empleados de dicho banco denunciaron que los gerentes del banco no sólo no permitieron que salieran de la sucursal antes de la marcha sino que, incluso, ¡cerraron las puertas con llave para que nadie pudiera ni salir ni entrar!
Este banco, Marfin Egnatia, está dirigido por uno de los capitalistas más grandes de Grecia: Andreas Vgenopoulos, además de aspirante político. Los medios de comunicación últimamente lo presentan como un hombre honesto, exitoso y una especie de “Salvador de la Patria” . Esto obedece a que algunos propietarios de medios de comunicación, y otros centros de poder, creen que el gobierno actual quizás no es tan fuerte como para implementar las medidas económicas programadas y están buscando alternativas, en caso de que la situación política no se desarrolle “como esperan”.
En Internet ha circulado una mail atribuido a los empleados del banco, en el que se denuncian otras graves situaciones. La comunicación dice:
"El edificio no tenía autorización de los bomberos. Funcionaba a partir de un acuerdo corrupto. El edificio no tenía sistemas contra incendios (ni siquiera estaban planeados). Sólo había algunos extinguidores. Ningún empleado de ninguna sucursal tiene entrenamiento alguno en emergencias por incendio, ni siquiera saben cómo usar un matafuegos. Jamás se hizo un sólo ejercicio de evacuación en el banco. Las únicas sesiones de entrenamiento recibidas planteaban cómo asegurar la salida de las autoridades del banco en caso de un atentado terrorista. Pese a que estaba repleto de materiales altamente inflamables, el edificio, inadecuado para funcionar como banco, no tenía la menor previsión arquitectónica para casos de incendio. Ningún miembro de la seguridad en el local sabía nada de primeros auxilios o lucha contra incendios, aunque están a cargo de hecho de la seguridad física de los que están en el edificio. La gerencia impidió terminantemente a los empleados abandonar el banco, pese a que se les hizo el pedido en forma insistente desde la mañana temprano. Además obligaron a los empleados a cerrar las puertas con llave e informaron telefónicamente que así quedaría. Llegaron a bloquear los accesos por Internet para asegurarse de que los empleados carecieran de contacto con el mundo exterior. Desde varios días atrás se estaba aterrorizando a los empleados informándoles verbalmente que si no venían a trabajar hoy quedarían despedidos. En el banco siempre había dos policías de civil para actuar en caso de robo. Hoy no estuvieron allí, pese a las seguridades que la gerencia había dado previamente al personal. Hoy, mis compañeros perdieron su vida por la maliciosa imprevisión del banco Marfin y del Sr. Vergenopoulos, su propietario, quien había dicho explícitamente que aquellos que no fueran hoy 5 de mayo (día de huelga general) a trabajar ni siquiera deberían molestarse en pasar por el banco el 6, porque quedarían automáticamente despedidos".




