El 20 de octubre del año 2000 una sala de fiestas ubicada en la Avenida de los Insurgentes Norte, colonia de San Rafael, en el Distrito Federal considerada la más grande de México y una de las mayores de Sudamérica, con una superficie de 3.000 metros cuadrados, la discoteca Lobohombo sufrió un incendio debido a un cortocircuito que se produjo en el techo del mismo, luego de lo cual se sucedieron una serie de explosiones (pantallas de televisión) que hicieron que cayeran elementos de decoración que taparon la entrada de la discoteca. El resultado de este incendio dio un saldo de 20 personas fallecidas y una gran cantidad de heridos, ya que a pesar de los 50 bomberos que trabajaron en el lugar nada pudieron hacer para apagar las llamas que rápidamente consumieron el lugar, debido a los materiales sintéticos altamente inflamables.
Esta discoteca era una “table dance”, que operaba sin los permisos mínimos requeridos por Protección Civil y no tenía salidas de emergencia ni llevaba a cabo las revisiones de sus instalaciones eléctricas y de gas. Además, el número de clientes que acudían a diario superaba en mucho la capacidad del lugar. Como tampoco contaba con salidas de emergencia y había sido clausurada en 11 oportunidades, volviendo a reabrir sus puertas a pesar de dichas clausuras . Otras irregularidades encontradas en el lugar y que permitieron que sucediera esta tragedia han sido, hidrantes falsos que no estaban conectados a las toma de agua, puertas cerradas con alambres y sillas que impidieron la salida de los concurrentes.
Para la funcionaria del Gobierno del Distrito Federal Dolores Padierna, la situación de ilegalidad en la que se encontraba Lobohombo era moneda corriente entre los locales de fiestas de la capital. Las irregularidades encontradas, derivan de la corrupción e impunidad con la que operan las mafias, las bandas de giros (locales) negros protegidas y amparadas por jueces corruptos que otorgan los amparos para su funcionamiento . No obstante estas declaraciones de la funcionaria en cuestión, existió una relación anterior a su nombramiento con los dueños de Lobohombo quienes realizaron aportes para su campaña política.
Una historia que conocemos: exceso de público, puertas cerradas con alambres, falta de controles, funcionarios involucrados, como así también delegados de la policía, agentes judiciales y personal de fiscalías investigados por el delito de extorsión a gerentes, propietarios y encargados de empresas dedicadas al rubro entretenimientos. Nuevamente nos encontramos con otro caso donde la corrupción empresarial y estatal, sumado al afán inescrupuloso de lucrar con la vida de tantos jóvenes, permitieron que hechos así vuelvan a repetirse años después. Otra vez las famosas “cajas de la noche” y el desprecio por la vida humana .
Comercios carecen de normas de seguridad en materia eléctrica en Veracruz
La directora ejecutiva de la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA), María Isabel López Martínez, recordó que el país ha sido testigos de grandes tragedias debido a la falta de prevención.
La directora ejecutiva de la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA), María Isabel López Martínez, alertó que la mayoría de los establecimientos comerciales en el país no cuentan con normas de seguridad ni en materia eléctrica, ni de prevención, lo que ha provocado que en los últimos años se presenten tragedias como el incendio en la Guardería ABC, la discoteca Lobohombo y el incendio en la tienda comercial Coppel.
EMA es una entidad de gestión privada que tiene como objetivo acreditar a los Organismos de la Evaluación de la Conformidad.
Entrevistada después de la ponencia que ofreció en el Tercer Congreso Nacional de Normalización de Instalaciones Eléctricas 2011, señaló que a nivel nacional la falta de cultura de la prevención es la principal causa de accidentes, ya que si los establecimientos comerciales contaran con las normas de riesgos contra incendios se evitarían diversas catástrofes.
“Tenemos problemas en todos los sentidos, no solo en la instalaciones eléctricas, tenemos problemas con el cumplimiento de las normas de riesgos contra incendios, porque una cosa es que la instalación bien y la otra es que tengas las escaleras de emergencia, las salidas de emergencias, los letreros de los extintores, que tengas los extintores, los hidrantes, ese es el problema”.
Indicó que ante esa situación es necesario que las autoridades difundan las normas de seguridad y mayor vigilancia para que los comerciantes cumplan con estas, pues hasta la fecha los establecimientos comerciales operan sin ninguna restricción.
La Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) ha realizado en lo que va del año más de 47 evaluaciones de unidades de verificación para determinar si estas cumplen con las normas de seguridad que requieren las autoridades.





