Documento Familiares de Cromañón a 69 meses: La corrupción sigue.

Cromañon que no se repita

LA CORRUPCION SIGUE

Hace 5 años y medio que ocurrió la masacre de Cromañón. 194 muertos y 4200 lesionados. Desde ese momento, han ocurrido en la “Ciudad Buenos Aires Cromañón” situaciones como:

- incendio en el taller clandestino de la calle Luis Viale en marzo de 2006, donde murieron 6 personas, entre ellas, niños pequeños;
- existencia de más de 800 prostíbulos denunciados ante la Agencia de Control Comunal;
- Recital de Viejas Locas con un muerto, a fin de 2009;
- Recital de Las Pastillas del Abuelo, con un muerto en el mismo año;
- Más de 600 geriátricos en situación irregular;
- 6 derrumbes en menos de año y medio, con 3 muertos y una veintena de heridos;
- 1902 accidentes de trabajo por día
- Derrumbe en el local Beara, con 2 muertos y más de 30 lesionados
- Existencia de condiciones edilicias indignas en gran cantidad de colegios secundarios de la Ciudad , lo que ha provocado movilizaciones y reclamos estudiantiles y docentes.

Teníamos razón, entonces, cuando denunciamos sin parar que las condiciones que hicieron posible la masacre de Cromañón continúan vigentes. Y que la lucha por NUNCA MAS Cromañón es lucha de todos, es lucha por condiciones de vida, trabajo y educación, es lucha contra la corrupción y la impunidad. Está claro que nuestra preocupación no se remite a meras infracciones menores, sino a omisiones deliberadas, incumplimientos y desviaciones toleradas y alentadas por las autoridades, que se siguen cobrando vidas. Generalmente, vidas jóvenes.

Sobre los boliches bailables, el Controlador Comunal planteaba ya en 1992 que
“la situación creada por los locales…en la Ciudad de Buenos Aires está fuera de control y no hay voluntad política de corregirla”.

Y en 2003, la Defensora del Pueblo informaba que:

“El Gobierno de la Ciudad no puede alegar desconocimiento ante el funcionamiento de estos locales, ya que fueron denunciados por esta Defensoría en reiteradas oportunidades y que el funcionamiento de este tipo de locales no puede mantenerse en el tiempo sin una connivencia por parte de sectores de la estructura gubernamental".

Esa corrupción estructural que se alertaba hace tantos años, no solo sobrevive, sino que está perfeccionada. Su patrón fue pergeñado por el ex Jefe de Gobierno, Aníbal La Rata Ibarra pero permanece hoy como sistema.

Similar situación existe con respecto a los talleres clandestinos, denunciados por las organizaciones populares una y otra vez, que sabemos todos estaban funcionando al margen de toda normativa y sin ningún respeto por el sistema de seguridad social, los riesgos ni el salario a los trabajadores. Como resultado de la movilización, durante 2005 a 2007 se clausuraron talleres clandestinos, denunciando a marcas conocidas como Kosiuko, Puma y otras, por las condiciones de explotación. Sin embargo, durante la gestión de Macri no hubo una sola marca denunciada, ningún tallerista procesado producto de las denuncias del gobierno y, en cambio, creció la cantidad de talleres clandestinos, fundamentalmente en el entorno de la calle Avellaneda y en el sudoeste de la Capital.

Acerca de los prostíbulos existentes, el Gobierno de la Ciudad los habilita , no los inspecciona y luego, en un acto de maquiavélica ironía, incluye a muchos de ellos como lugares seguros para concurrir al incorporarlos al sitio: saliseguro.com       
Las denuncias realizadas en la Agencia de Control Comunal fueron desoídas. Los prostíbulos siguen funcionando masivamente pese a tener un objeto ilícito y totalmente contrario a la habilitación que disponían. Como muestra, allí está el prostíbulo de Rafael Levy, el dueño del local República de Cromañón, funcionando en la misma manzana, con la habilitación del gobierno del PRO y la omisión de control de sus autoridades.

La Ciudad de Buenos Aires fue y sigue siendo una Ciudad Cromañón donde los jóvenes, y no solamente ellos, están en peligro. Mientras las estadísticas fatales se engrosan, los funcionarios dicen que está todo bien, que han inspeccionado, y que es un tema atinente a la responsabilidad individual ciudadana. Argumento sumamente peligroso que des responsabiliza a quienes deben cuidarnos. Sabemos que sigue ocurriendo lo siguiente:

- El ejercicio del poder de policía está concebido como una caja de recaudación.
- La estructura de control está diseñada para encubrir con apariencias y operativos mediáticos.
- El sistema de control se asienta sobre las denuncias de los particulares y no sobre un plan de control regular.
- En la cabeza de las estructuras están las personas de confianza, los amigos del jefe de turno o de su familia.
- Se burocratiza al máximo el ejercicio del control, de manera que el expedienteo agobie cualquier intento de actuación seria.
- No existe un mapa de riesgo de la ciudad ni una catalogación de los establecimientos más sensibles, como tampoco un plan integral de inspecciones.
- Cuando hay alertas se las desatiende y cuando estas toman estado público, se las relativiza y, si es necesario, se cuestiona al alertante.
- Si el hecho genera víctimas, se busca mediáticamente trasladar la responsabilidad a terceros, si es posible, a las mismas víctimas.

Los familiares de Cromañón y los sobrevivientes sabemos mucho de ese argumento: la supuesta guardería, el supuesto consumo de alcohol, etc. Como si estos elementos estructurales fueran pocos, se suman las presencias siniestras de personajes provenientes de la gestión ibarrista, dentro de la gestión Pro:

Por ejemplo, Vanesa Berkowski quien era en 2004 responsable de Legales, y estuvo presente en el momento en que desapareció y luego reapareció una caja que contenía actuaciones relativas al local República de Cromañón, fue ascendida por PRO a la cúspide de la Dirección General de Fiscalización y Control (DGFyC).

Por ejemplo, Eduardo Samuel Cohen quien aprobó la instalación eléctrica del local República de Cromañón, y como ingeniero electrónico está actualmente a cargo de la obra en el arroyo Maldonado. Con su firma se entregaron 13 millones de dólares más para la empresa del primo de Macri.

Por ejemplo, Martín Galante quien fue asesor del titular de la Dirección de Fiscalización y Control, Gustavo Torres. El funcionario, junto a sus asesores, fue visto el 31 de diciembre de 2004 retirando pilas de expedientes de las oficinas del gobierno porteño. Galante siguió en esa área reciclada como la Agencia Gubernamental de Control. Fue derivado a Educación, bajo el ala de Esteban Bullrich.

Por ejemplo, Maria Virginia Brizuela quien era inspectora en 2004 y continúa siéndolo hoy. Además de haber omitido inspeccionar República de Cromañón cuando inspeccionó Latino 11, y tenía a aquel local en su orden de trabajo, tuvo una participación relevante en el juicio político a Ibarra: fue una de las testigos preparadas por la defensa de Ibarra, que quedó al descubierto.

Por ejemplo, Cesar Salvador Suarez Carpenzano. Estuvo en la vergonzosa inspección a Cemento, y luego fue descubierto como testigo preparado en el marco del juicio político.

Con estos botones de muestra, nuestra preocupación y lucha sigue:

- alertando acerca de los riesgos que corremos en la CIUDAD CROMAÑON ;
- acompañando a otras víctimas de corrupción e impunidad
- Movilizándonos el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos;
- Preparando la movilización del 30 de diciembre de 2010

Para que nunca más Cromañón.
Nunca más impunidad.
LOS CHICOS DE CROMAÑON PRESENTES...
AHORA Y SIEMPRE!!!!