¿Dónde está Ibarra?

Anibal Ibarra

La pregunta del título, sin duda se refiere a Aníbal Ibarra y a su desaparición mediática mientras se desarrolla el juicio de Cromañón. Es evidente que el sujeto se ha guardado. Ha evitado mostrarse mientras era aludido, por peritos, por declarantes y por Chabán. Ni siquiera apareció para replicar .

Aníbal y Vilma.

La pregunta del título debiera tener una extensión mayor. El “donde está Ibarra”, también significa ¿Dónde están?, ¿Cómo son?, ¿Cuál es el rostro? de aquellos que, desde los lugares concretos del poder administraron las cajas que aseguraban el fluido de billetes, a cambio de las zonas liberadas. Chabán podía hacer lo que quería en Cromañón y en Cemento, como otro tanto hacían en Latino 11, en Bronco, en Pacha, en América, en El Teatro, en Moliere y puede seguirse. Ese caudal inapreciable de sumas semanales que excitaba a Vilma Ibarra, era una inversión para los Grimberg, para los Vázquez, para todos aquellos que se juntaron en la foto con el amigo Aníbal, en el exigido 3 de enero de 2005. ¿Qué cara tiene Fiszbin?; ¿Cuál es el rostro de Antuña?; ¿tiene arrugas Carelli?; ¿es joven Gustavo Torres?; ¿ Es gordo Rodrigo Cozzani?. ¿Por qué dicen que muchos están en la municipalidad de La Matanza? ¿Quién esta allí que los protege? ¿Es cierto que la UPI de La Matanza es un antro similar a la cueva del vilmismo?
¿Dónde están los paraguayos?. Hasta dicen que Néstor los busca. Quiere agradecerles al paraguayo y a la paraguayita (Aníbal y Vilma), su fidelidad en la crisis del campo.
Aun así el Néstor cuida la carpeta que los compromete. La traición, aún no motiva la revelación.
Mientras ¿Dónde esta el tribuno?. Es necesario que él opine de la gestión de la ciudad, de los problemas de las escuelas, de la situación de los hospitales, del tema del juego, de la licitación del mobiliario público. Que picardía, un hombre con tanta experiencia y tan callado en problemas de los que mucho sabe…
Hace poco un juez desorbitado, que el denominaba emperador, tuvo un problema con el gobierno de Macri, y no se elevó la voz de Aníbal, tan necesaria, ya que padeció sus excesos con el casino, con la rural. Nada dijo, o si lo dijo, no elevó la voz. Con preocupación, la política de la ciudad se pregunta: ¿ dónde esta Aníbal?
También, algún sector se interroga, ¿Por qué un estrafalario como Chabán tiene el enorme poder de callarlo y asustarlo a Aníbal?.
Vaya uno a saber…