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En manos de quién está la educación de nuestros niños y jóvenes?.

Los niños y la educación.

No hace falta ninguna palabra más para expresar la impotencia que nos produce saber en manos de quién está la educación de nuestros niños y jóvenes: Abel Posse, el mismo personaje que el 5 de enero del 2005 mientras enterrábamos a nuestros hijos, se daba el lujo de hablar de ellos de la manera que lo hizo en la nota aparecida en el diario La Nación bajo el título: "ZAPATILLAS CALIENTES, REMERAS SUDADAS" (http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=668503). Un diplomático cuya ideología represora quedó demostrada en las declaraciones del General Menéndez, un escritor que desde esa ideología supone que la disciplina y el autoritarismo son la única manera de tratar a los niños y jóvenes. Un personaje nefasto que debería guardarse a silencio.

Las palabras amor, respeto, solidaridad, honradez, ética, principios, no existen en el lenguaje del flamante ministro. Pobres chicos, no lo permitamos!!!

DOCUMENTO EN REPUDIO A SU NOMBRAMIENTO

"Los sobrevivientes de Cromañón y los familiares de las víctimas exigimos la renuncia inmediata del nuevo Ministro de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Abel Posse alienta el exterminio de los jóvenes y no puede ponerse al frente de la tarea de educarlos

El Dr. Abel Posse ha sido designado como Ministro de Educación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Han trascendido públicamente sus afirmaciones de afinidad ideológica con la Dictadura y sus métodos. El propio General genocida Luciano B. Menéndez en estos días ha utilizado sus palabras para justificar el accionar asesino y defenderse de la condena judicial y social.

Pero quien hoy se ha hecho cargo de la educación de los jóvenes también ha mostrado un desprecio intolerable por las manifestaciones de su cultura tratando de poner un manto de sospecha sobre todos lo juvenil. A la semana de producido el incendio en la discoteca República de Cromañón, que causó la muerte a 194 personas, en su mayoría jóvenes, el Sr. Abel Posse publicó una nota de opinión en el Diario La Nación.

Allí caracteriza el hecho como una inmolación colectiva en un centro de desquicio. Es decir, quiere hacer creer que los chicos buscaron su muerte, la ofrecieron como una ofrenda en un centro de promoción de la locura (así es como concibe a todo centro de música juvenil). “Los sacrificados representan esos miles de jóvenes que una o dos veces por semana se entregan al rito de saltar, gritar, sudar, emocionarse ante el ruido estupidizante y las contorsiones de esas bandas de música estupidizadora…” (…) “Impulsados por el alcohol y las pastillas de moda…” (…) “Esta vez muchos no regresaron, se sublimizaron en esa llamarada…”

“Sea una protesta gremial o piquetera, sean las barras bravas o un mitin político, todo asume una expresión simiesca. Saltos y cánticos idiotas, insultos fáciles. La constante es el bombo atronador. El bombo, el instrumento más primario de la sinfónica.” (…) “¿Quién hubiera podido contener a esos miles de adolescentes que buscaban el delirio, el desarreglo de todos los sentidos? El empresario del local imploró para que no encendiesen las bengalas y los petardos. Fue insultado. En la Argentina , toda transgresión parece digna de mérito. Toda llamada a la disciplina parece ejercicio de represión. Tal vez es por esto que los padres de los jóvenes muertos y heridos se empeñan en encontrar un chivo emisario que los calme de su hipocresía de renunciantes. Si involucran al jefe de gobierno o al empresario, creen poder aliviar el tremendo dolor de la pérdida.”

No hace falta citar más sus palabras. El Dr. Posse demuestra claramente sus reflejos represivos como modo de corregir “la expresión simiesca”, que no es otra cosa que la voluntad de encontrar un lenguaje alternativo de los jóvenes ante la hipocresía y corrupción que encuentran en el mundo adulto, o las formas que puede adoptar la protesta social. Muestra a la vez la profunda incomprensión y desprecio por las manifestaciones de la cultura popular y la cultura juvenil. Y de paso, exculpa a los empresarios y a los políticos, es decir, intenta proteger a los representantes del sistema de corrupción que ha provocado las condiciones para la muerte de los chicos.

Estos cinco años han demostrado la falsedad de todos los argumentos de este hombre. Un juicio político realizado con las debidas garantías procesales demostró la culpabilidad de la conducción política de la Ciudad. El juicio penal ha determinado la responsabilidad de los empresarios y los funcionarios que debían controlar el lugar y tenían a su disposición la posibilidad de evitar el hecho. Quedó en evidencia también que los argumentos de culpabilizació n a los padres no se sostienen al tratarse de jóvenes que ejercen su derecho de decidir libremente su asistencia a locales de espectáculos que deben estar debidamente controlados por las autoridades, que son quienes poseen el “dominio del hecho”.

Pero más allá de la evidencia de las falsedades de su opinión, se presenta la situación insostenible de que se ha designado para dirigir la educación de los niños y los jóvenes a alguien que no comprende en absoluto las manifestaciones de la cultura juvenil, que los desprecia, que pretende resolver su “desorientació n” por medio de la represión, que generaliza en forma injusta y temeraria acusando a todos los jóvenes de consumir alcohol y pastillas, a sus expresiones como “idiotas” y a toda su música como “estupidizante”.

Para educar hay que amar a los niños y a los jóvenes, comprenderlos, hay que creer en ellos, hay que optar por la vida y la enseñanza, nunca por la represión. Esto lo sabe cualquier maestro o educador. Quien debe ser su guía, un Ministro de Educación, debe ser el abanderado de la defensa por los derechos y las esperanzas en la vida y el futuro de los jóvenes. El 30 de marzo, que ha sido instituido como el día para recordar a los chicos de Cromañón en las escuelas, ¿qué instrucciones puede dar este hombre a los docentes para comprender lo sucedido si él mismo está imposibilitado por sus propios prejuicios ideológicos? ¿El próximo 30 de marzo será un día de represión en las escuelas porteñas?; ¿se bajará un documento orientador en el que se diga que Cromañón fue una inmolación colectiva, representativa de la idiotez de todos los jóvenes?

En sus declaraciones y en sus acciones, el sr. Posse alienta la idea de que “los jóvenes son peligrosos”; nosotros decimos que en realidad, los jóvenes están en peligro, ya sea en espacios públicos, recitales, por el accionar represivo o por la violencia cotidiana de la falta de trabajo, de salud y de educación".

Los sobrevivientes y los familiares de las víctimas de Cromañón exigimos al Sr. Jefe de Gobierno de la CABA :

* La renuncia inmediata del Sr. Abel Posse al Ministerio de Educación y a toda otra dependencia del Gobierno.
* Una entrevista Con el Sr. Jefe de Gobierno para desagraviar a los jóvenes falsamente acusados por el Sr. Posse.