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Ginés González García

Ginés González García

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Un candidato con imagen de consumo “progresista” para nuestra Ciudad de Buenos Aires, por su cruzada de preservativos y abortista, puede resultar un producto presentable para parte de la ciudadanía. Pero: ¿cuál es el origen de esté ministro devenido en candidato a legislador?

Su origen es común con el de Télerman: el cafierismo, primero, el menemismo después y posteriormente el duhaldismo, para finalizar actualmente como ministro de Kirchner; y aunque ambos hayan desertado a territorios distintos, uno de la mano de Ibarra, primero como Secretario de Cultura, luego como vice Jefe de Gobierno y finalmente como sucesor del destituido Jefe de Gobierno.

Contradicción primera, ahora -por interpósita persona: Filmus, coincide con Ibarra.

Pero ¿qué es de la gestión de Ginés Gonzalez Garcia al frente del Ministerio de Salud, más allá de preservativos y el aborto. Los hospitales públicos siguen abarrotados de gente necesitada de sus servicios, y los hospitales y sus médicos, carentes de insumos y los elementos básicos para ejercer dignamente su función.

Recientemente estamos sufriendo en el noreste de nuestro país -avanzando hacia el resto del territorio, por ahora desde el litoral hasta Buenos Aires, la epidemia de dengue del Paraguay, ciertamente mucho más intensa que lo señalado por medios. Conforme fuentes especializadas, por lo menos tres veces lo declarado.

Ante este flagelo, ya es un hecho y un anuncio afirmado, que el “dengue ha venido para quedarse” debido al cambio de temperatura en el planeta, como si no existieran medidas preventivas o de control territorial que permitiesen atemperar o eliminar este flagelo. Pero, ya ha sido dicho, llegó para quedarse, con lo cual no existe la esperanza de modificar esta situación.

Ojalá se ilumine el criterio de los votantes, para ver un poco más allá que lo que los medios masivos de comunicación dejan ver, por lo que acabamos de detallar precedentemente, poco o nada, para que no vuelvan a ocurrir flagelos como los de 30 de diciembre de 2004 para otro centenar de familias argentinas que, en este suelo pródigo, tienen derecho a tener gobernantes que cuiden de sus vidas y gestionen con el conocimiento, la ética y el sentido común que todos nos merecemos. Depende de nosotros…