Estaban en una oficina de una ex funcionaria de Ibarra; había entradas, zapatillas y documentos de la noche de la tragedia.Tras el hallazgo se presentó un escrito ante la jueza Crotto, que ayer retiró las pertenencias. Gabriela Cerruti, Ministra de DD.HH, Dijo que intentó entregar las cajas a la policía, la fiscalía y el juzgado, pero no se las aceptaron. Adentro de una bolsita de plástico rotulada, el reloj pulsera marca la hora. Y da escalofríos pensar con qué persistencia trabaja: su dueña murió hace un año y ocho meses. Es una de las víctimas de la tragedia de Cromagnon....
La escena conmueve más todavía porque, en lugar de estar en poder de su familia, el objeto permanece apiñado en oficinas del gobierno porteño junto con pertenencias de al menos otros diez fallecidos y sobrevivientes.
Hay zapatillas sucias con hollín, ropa interior masculina y femenina, una media y un soquete, una riñonera que guarda dinero y llaves, documentos y cédulas de identidad, una decena de alhajitas, mochilas y remeras. Entre las páginas de un DNI, asoma una entrada para el recital de Callejeros del 30 de diciembre de 2004.
Son en total 35 elementos, según lo detallado en el acta notarial realizada a pedido del Ministerio de Derechos Humanos y Sociales de la ciudad, y que la titular del área -Gabriela Cerruti- anexó a la denuncia presentada por el hallazgo de los objetos ante el juzgado de María Angélica Crotto, a cargo de la investigación de las 194 muertes
"Las pertenencias están en tres cajas azules. Las descubrimos en oficinas de la Subsecretaría de Derechos Humanos durante la mudanza de su sede, a fines del mes pasado. Ignorábamos que existieran, pero quedaron de la gestión anterior. Decidimos acudir a la Justicia para que las reintegrara a los sobrevivientes y a las familias de los fallecidos. Además, abrimos un sumario interno", relató Cerruti a LA NACION.
La denuncia quedó radicada el lunes último, el mismo día que la jueza comunicó a Aníbal Ibarra su sobreseimiento en el expediente principal abierto por Cromagnon y en medio de las pujas dentro del kirchnerismo porteño por el armado político para las elecciones de 2007, que enfrentan al ex jefe de gobierno con su sucesor, Jorge Telerman.
Sin embargo, el acta notarial con el inventario había sido confeccionada el miércoles de la semana última.
La subsecretaria de Derechos Humanos, María José Guembe, explicó que el hallazgo causó sorpresa entre los funcionarios que asumieron junto con Telerman. "Pero los empleados que venían de antes hablaban de las cajas con naturalidad. «Las cajas de Hospital de Clínicas», decían. Se ve que llevaban mucho tiempo aquí", dedujo.
La anterior gestión en la Subsecretaría estuvo encabezada por Gabriela Alegre, una funcionaria incondicional de Ibarra que ocupó un papel central durante la crisis desatada por Cromagnon. En los días posteriores a la tragedia, la mujer coordinó el operativo de asistencia y atención psicológica a los familiares. Se ganó la enemistad de buena parte de ellos, que aún critican su actuación.
Tras la destitución, Alegre fue desplazada, pero continúa en la comuna, como responsable de la unidad de Espacio para la Memoria, en la órbita de Cerruti. Alegre trabaja hoy en la transformación en museos de varios centros de detención de personas durante la dictadura militar.
En los próximos días, Alegre será convocada a dar explicaciones en el sumario. LA NACION la contactó antes. "Quisimos entregarlas, pero nadie las aceptó. Entre fines de enero, febrero y marzo de 2005, fuimos a la comisaría 7a., a la Dirección de Asistencia a la Víctima, a la fiscalía y al juzgado. Todos nos respondieron que estaban desbordados, que eran momentos complicados y que no podían aceptarlas", respondió la funcionaria.
Fuentes judiciales indicaron a LA NACION que "no recuerdan que haya existido un pedido de recepción de pertenencias en aquella época". Y fuentes policiales dijeron que "no existen actuaciones en la comisaría 7a. referidas a eso".
Alegre también aclaró que los elementos llegaron al gobierno porteño desde el Hospital de Clínicas y el CGP2, que sirvió como sede al operativo de asistencia en las horas siguientes al incendio. Recordó que, durante su gestión, había sólo dos cajas y que no eran azules. Y que ella misma colocó los objetos en bolsitas y los rotuló
"¿Y desde marzo de 2005 no volvieron a ir a la Justicia?", preguntó LA NACION. "Hicimos todo lo posible por devolver las cosas. Tuvimos mucho contacto con los sobrevivientes y los familiares, y reintegramos todos los objetos que fueron reconocidos. Respecto de las pertenencias de los fallecidos, las debe entregar la Justicia, no el gobierno", sostuvo al insistir en que el juzgado no admitió las cajas.
La situación cambió luego del escrito elevado por Cerruti. Al cierre de esta edición, la División Búsqueda de Personas de la Policía Federal retiraba las cajas por orden de Crotto. Esa división deberá devolver las pertenencias identificadas y remitir al juzgado las que puedan servir como pruebas.
También ayer el gobierno porteño comunicó el hallazgo y los pasos seguidos a un representante de los familiares, el abogado José Iglesias. "Esta es otra muestra de cómo el ibarrismo actuó respecto de los chicos: no le importaron nunca. Alegre estuvo en Derechos Humanos y ahora en Espacio para la Memoria. Pero es tan desalmada como su jefe político", dijo.
Fuente: La Nación




