Aquellos sí eran tiempos de gloria, cuando Ibarra junto a Eduardo Epszteyn se dedicaban a preparar empanadas para los compañeros progresistas. Así lo hicieron para los fiscales en la primera votación a jefe de gobierno, así les fue!!!! . Un mísero seis y pico por ciento dejó afuera a Eduardo Epszteyn como legislador. Pero los reclamos vinieron; devolución de favores que le dicen. No nos olvidemos que fue Epszteyn uno de los que movió los hilos dentro del poder judicial cuando fueron condenados los tres ex funcionarios del ex jefe de gobierno, en especial Fabiana Fiszbin, amiga personal de Vilma Ibarra.
Ésta condena salpicaba a los Ibarra; había que salvar a toda costa la elección y que la sociedad no los condenara a la intrascendencia. La sociedad no olvidó; a Vilma; aliada con otro sujeto de largo prontuario: Sabbatella, candidato a intendente por el Partido de Morón; la bajó de un plumazo Cristina. A Aníbal: la ciudadanía; ésa que no olvidó que es el responsable político y penal (aunque no condenado) de la Masacre de Cromañón. Y el pobrecito de Epszteyn se quedó sin el pan y sin la torta, aunque Aníbal le prometió dejarle su lugar en la legislatura. Cumplirá su promesa? Conociendo como se manejó este sujeto miserable durante toda su carrera política, pensamos que hoy, Ibarra no solo le está boicoteando su sillón sino las empanadas que llevaron a cada lugar. No sirvió el relleno; en todos lados “perdieron” . Y así quedaron!!!






