Según siempre ha sostenido la Corte Interamericana de Derechos Humanos (que en la materia es nuestro más alto tribunal), un hecho como el acontecido en el local República de Cromañón, es una lesión gravísima a los derechos humanos. A pesar de este principio, ha sido ambigua la actitud de algunas personas y organismos que militan en la defensa de esos derechos. Y esto no se explica por razones jurídicas, sino por otras mezquindades de índole demasiado humana.
Con esta experiencia, a quienes luchamos dentro del Movimiento Cromañón, muchas cosas no nos sorprenden. Sin embargo, la foto que acompaña a esta nota nos causa estupor. No se trata de una toma fotográfica que vincule a personas que no tienen relación. En ella aparece nada menos que el Dr. Martín Gutiérrez, al lado de Baltasar Garzón. Pero no esta allí porque se haya “colado” en la ocasión (como habitualmente lo hace Javier Miglino). Fue llamado a la foto por ser el Presidene de la Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Abogados de Morón.
Evidentemente algo extraño está pasando en el Municipio de Morón. Ya habíamos denunciado desde esta página que Cromañón es un tema que irrita al municipio. Tambien advertimos que muchos personajes del núcleo íntimo de Aníbal Ibarra hoy estarían en esa estructura municipal. Ahora bien, que el Dr. Gutiérrez presida la comisión de Derechos Humanos del Colegio de Abogados de Morón, parece demasiado.
Sin duda que cualquier sujeto sometido a proceso tiene derecho a tener un defensor. Pero también todo abogado que ejerza el ministerio de la defensa, puede elegir a quien va a asistir y a quien no. Muchos abogados han declinado en su momento defender a los represores, a abusadores, etc. Es que la militancia a favor del respeto por los derechos humanos no parece coincidir con asumir personalmente la defensa de alguien que los ha violado. Por eso los militares de la dictadura, en su mayoría son asistidos por los defensores oficiales.
Para quien no lo sepa o no lo recuerde, Martín Gutiérrez no solo ha sido el defensor del grupo Callejeros, sino que además en el ejercicio de esa defensa jamás dudó en hostigar a sobrevivientes, en utilizar las más reprochables maneras para todas las víctimas. Y luego de aquel desempeño, asumió la defensa de Eduardo Vázquez por la imputación de homicidio de Wanda Taddei. A esta víctima Vázquez la roció con alcohol, que derramó desde su cabeza (como lo prueba una pericia) y luego la incineró prendiéndole fuego con un fósforo.
De allí la sorpresa y también la preocupación.
Respuesta de un padre de Cromañón a la nota anterior.
" Lo de Gutiérrez es otro puesto político. El Colegio de Abogados de Morón está presidido por una lista que se llama "Abogados por la Victoria", que de más está decirles a quién responden. Por lo tanto nada puede llamar a sorpresa de parte de estos oportunistas. Por razones de domicilio y trabajo hace poco me matriculé en dicho Colegio, para ejercer es necesario estar matriculado en algún colegio de abogados.
Nada de lo que pasa en Morón me suena extraño, sobre todo cuando el bueno de Sanatella, perdón Sabbatella, ha decido operar como colectora del kirchnerismo y como aliado de los responsables de Cromañón, como Vilma y Hannibal Ibarra. Y pensar, que le creí cuando me dijo "No hagas caso a todo lo que se dice por ahí", sobre su eventual alianza con el ibarrismo. Pertenecer tiene sus privilegios. Acaso, la buena de Gabriela Alegre no está al frente de la Comisión de DDHH de la Legislatura? Cada vez más cierto eso de que en la Argentina, la vergüenza es lo último que se pierde.
Sólo en Argentina año verde, Anibal Fernández y Héctor Timmerman, podrían ocupar cargo en gobierno alguno. Pero el trabajar de felpudos fundamentalistas k, los ha hecho multiministro y jefe de gabinete al primero, y embajador ante la madre patria y canciller al otro. Hasta se autodenominaron barrabravas del gobierno.
Nada es casual. Garzón, elija un poco mejor sus compañías, no ande dejando jirones de su tan bien ganado prestigio. Tanto Carlotto, Gutiérrez, Ibarra, el Gobierno y su alegre montón, son marxistas pero de Groucho Marx, el cómico, que acuñara la célebre frase:
"Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros."
Ah! si lo hubiera sabido antes. Ya lo sé, el hubiera no existe...
Saludos cordiales
Miguel Ángel Barbalace
Papá de Gisela




