Diario del Juicio Oral

¿Qué pasó en Cromañón?

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Marchando: Texto leído junto al Olivo de la Paz, 2do. domingo de Julio.

Marcha

"Hace 42 meses que marchamos por las calles de Buenos Aires reclamando justicia por las muertes evitables de nuestros hijos" . Sin fuerzas, desgarrados por el dolor y el desamparo, el zarpazo corrupto que nos arrebatara sus vidas, nos hundió en el llanto incontenible, en la impotencia y en la noche más profunda. Para salir de tanta desolación necesitábamos una luz que nos marcara el camino, hoy; después de tanto tiempo, no tengo dudas que las marchas de cada 30 mantuvieron viva esa luz que tanto necesitábamos . También la esperanza y, por sobre todo; la Fe, esa fe que nos reúne todos los meses en este lugar, oficiaron de un fuerte y sólido bastón al que nos aferramos para no sucumbir ante la ausencia de los que ya no están, para aprender a convivir con los traumas y secuelas de los que lograron escapar aquella noche, para poder convivir con nuestros propios traumas, con los fantasmas que, a veces; parece que nos acecharan en cada rincón de nuestras propias casas cuando, casi sin quererlo; nos asaltan los recuerdos de otros tiempos, donde quizás la vida no era del todo placentera, pero estábamos todos juntos, en nuestras mesas no faltaba nadie . Los que hicieron posible tanta muerte, ya sea por acción u omisión, jamás podrán imaginar la dimensión del daño que nos infligieron, no solo a nosotros, si no a la sociedad en su conjunto, porque si son ciertas las estadísticas que dicen que por cada víctima resultan afectadas en forma directa e indirecta casi 400 personas, la masacre de Cromañón afectó a casi 1.600.000 personas, casi la mitad de la población total de la ciudad de Buenos Aires . A pesar del daño descrito, aún hoy; hay políticos que tuvieron las más altas responsabilidades en este hecho y que ( por ahora) están fuera del juicio, que pretenden hacerle creer a la gente que las víctimas son ellos . Abrigo la esperanza que, una vez finalizados los juicios, entre otras cosas; queden expuestos con claridad todos los mecanismos que se construyeron para hacer posible tanta muerte. Porque vivimos en este país, sabemos que la corrupción es endémica, que está socavando los cimientos de nuestra sociedad, que nos está matando. También aprendimos que los que nos gobiernan, sin importar el cargo que ocupen, a veces no son los más idóneos, no ya para enfrentar una emergencia o una catástrofe, si no para ejecutar el más elemental acto de gobierno: el de cumplir y hacer cumplir las leyes o normas que nos rigen. Parece que ocuparan sus cargos solo para servirse de ellos y no para servir a la comunidad . Deseo que, como sociedad, desarrollemos mecanismos de aprendizaje para la convivencia que no impliquen la pérdida de vidas humanas. Si seguimos esperando que “los de arriba” cambien o que ejecuten políticas para cambiar las cosas sin pensar en lo que cada uno de nosotros podemos hacer por el cambio, los resultados serán los mismos que tuvimos hasta ahora: entre otras cosas, seguiremos llorando muertes evitables . Para que se produzca el cambio, necesitamos fortalecer las bases de nuestra sociedad, una de ellas deberá ser la justicia, debemos exigir que sea independiente. El 19 de Agosto de este año empezará el primer juicio oral por la muerte de nuestros hijos en Cromañón, estamos ansiosos, nerviosos, llenos de expectativas, sabemos que será difícil, pero esperaremos a que sea la justicia la que determine (si corresponden) las responsabilidades y las penas que cada uno de los implicados deberá asumir frente a nosotros y a la sociedad. Independientemente de estos resultados, nosotros sabemos que aquello que anida en nuestros corazones es, por sí mismo, lo que llevaremos hasta el fin de nuestros días como el verdadero resultado de lo que nos dejó Cromañón: la eterna herida que nos produce la ausencia de nuestros hijos producto de la corrupción, la desidia, el lucro, la ineptitud y la ignorancia .
Arturo S. García
Papá de Matías Alejandro


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