Según informa Perfil: " Anibal Ibarra volvió a mostrarse en público en un lugar donde se siente fuerte: un acto de derechos humanos. El ex fiscal fue ovacionado en la presentación del Instituto Espacio para la Memoria, donde no recibieron el mismo trato los enviados de Jorge Telerman" (Suplemento El Observador, domingo 16 de julio de 2006, pagina 4).
Parece que Anibal leyó, reiteradamente, nuestra advertencia: te vamos a seguir a donde estes. Conforme nuestras fuentes podemos afirmar que su aparición ni fue tan triunfal ni tan digna. El acto comenzaba con la proyección de un video. Se apagaron las luces de la sala, y se comenzó su proyección. Al finalizar esta, Ibarra apareció sentado en una fila preferencial, luego de haber ingresado con la sala a oscuras y despues de haber descendido de un auto con vidrios polarizados. La imagen de la transparencia, la tranquilidad del obrar honesto, las consecuencias de una lucha denodada por los derechos humanos.... En realidad entró como debe entrar: como una rata. Sugerimos para la proxima vez, un modelito para que Anibal se mezcle entre sus seguidores...




