Por primera vez, luego de 19 meses, los sobrevivientes de Cromañon, convocan a una conferencia de prensa e invitan a que el rock y sus protagonistas hagan una autocrítica. Una madura posición de quiénes, por su edad aún tienen que crecer, pero a quienes la noche del 30 de diciembre del 2004, los colocó en una posición desde la cuál la sociedad puede aprender mucho.
Reclamaron contra la banalización del tema: Cromañón no puede reducirse a si Callejeros toca o no toca. La elocuencia de su mensaje, está en el texto que transcribimos a continuación....
Nosotros somos sobrevivientes de República de Cromañón. Somos parte de los chicos que estuvieron allí adentro. Amigos y familiares nuestros han dejado allí sus vidas. Hasta ahora han hablado los padres. Hoy queremos hablar nosotros.
Y lo queremos hacer desde nuestro más profundo dolor, que no es sólo aquel que nos ha quedado grabado indeleblemente desde la noche del 30 de Diciembre.
Tenemos otros profundos padecimientos.
Por eso con la ayuda de los padres, hemos convocado a esta conferencia de prensa.
Para expresar esos sentimientos, para que se los conozca y para que, de ser posible, se haga algo a partir de ellos.
Queremos decir con toda nuestra voz que lo que nos pasó no se reduce a si Callejeros vuelve a tocar o no.
Tampoco se reduce a si podremos o no asistir al recital de ese conjunto.
Ni tampoco consiste en saber si nosotros queremos que toquen.
Todos amamos el rock. El rock siempre fue nuestra voz, nuestro modo de protestar, nuestro modo de diferenciarse del mundo de las otras generaciones, ese mundo que causó República de Cromañón.
Por eso nos duele que el mundo del rock, nuestro mundo, no haya pensado en Cromañón. Como si el espectaculo debiera continuar. Y no puede continuar, al menos mientras no nos devuelvan a los 194 amigos nuestros que Cromañón nos arrancó.
Somos chicos del rock que queremos que el rock y la sociedad piense en algo más que si Callejeros toca o no. Queremos que se piense en que merecemos y tenemos derecho a que se nos cuide y a que se nos respete.
Queremos que se piense que la transgresión que está implícita en el rock, no significa violar normas ni delinquir. La protesta, la rebeldía, la crítica son para cambiar el mundo, no para destruirlo. Son para cambiar al hombre, no para matarlo. El rock no mató a los 194 chicos, pero tampoco debió estar cerca de esas 194 muertes y de los daños que se nos produjeron.
Cuando el tema se reduce a:
- donde toca Callejeros
- que toca Callejeros
- cuanto cuesta el CD de Callejeros
- cuando lo prohíben a Callejeros
sentimos que nos IGNORAN. Que no importamos. Que está bien, sobrevivimos, pero eso no importa y que en definitiva, es nuestro problema.
Y no es nuestro problema. Es el de todos ustedes y el nuestro. Es el de ustedes, los Medios que si vienen a esta conferencia de prensa es, fundamentalmente, porque esperan alguna declaracion dura contra Callejeros, que permita un titular en rojo, un destacado dramático, una primicia.
Pero ahora estan acá, frente a nosotros: sobrevivientes, que queremos aprovechar a vuestro público que los lee, que los ve o que los escucha. A ese público le queremos decir que somos iguales a los pibes que tienen en su casa, que seguramente nos encontramos con ellos en los recitales a los que vamos, que probablemente escuchamos a los mismos conjuntos; que vestimos ropa parecida; que tenemos ideas parecidas; que no nos gusta el mundo de nuestros mayores. Pibes como nosotros.
Pibes como nosotros a los que les puede pasar lo que nos pasó a nosotros. Pibes que se merecen, que tienen derecho, de que se piense en ellos después de Cromañon. Que no se piense en ellos para decirles que suerte que no estuviste y punto. Porque pueden estar en otro Cromañón. Y porque para evitar que Cromañón se repita, no es necesario prohibir al rock. Porque el rock es nuestro, como fue de nuestros padres cuando eran jóvenes y ellos tambien criticaban, ellos también se rebelaban. Pero a ellos los cuidaban...
Esos pibes que están en su casa y nosotros, rogamos, pedimos, exigimos, que se piense en lo que pasó. A los que lucran con el rock, a los que medran con el rock, a los que engañan desde un escenario de rock, piensen y cambien. Haganlo mientras puedan. Antes de que sea tarde. Nosotros ya cambiamos. Ya no somos los mismos, lamentablemente somos muy diferentes, y ya no tenemos solamente alegría, tambien tenemos tristeza.
Basta de si Callejeros toca o no toca. Cuidemos al rock, que el rock nos cuide y que la sociedad nos cuide. No nos abandonen nuevamente.




