Norberto Luis La Porta

NORBERTO LUIS LA PORTA

Nuestro personaje nace en la ciudad de Buenos Aires, en Parque Chacabuco, el 22 de junio de 1938. Su apellido es originario de Salerno, Italia, tierra de su abuelo.

Egresado de la Escuela Normal de Profesores “Mariano Acosta, como maestro normal, luego cursa estudios de abogacía en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UBA, donde comenzó a participar en la actividad política, transformándose en Gerente de la Cooperativa de Estudiantes de dicha casa de estudios.

Casado con Silvia Inés Foster. Es integrante de la Junta de Estudios Históricos de Coghlan, barrio donde actualmente vive.

Sobre su juventud y militancia no hay mayores datos.
Se registra un polémico paso por la Cooperativa El Hogar Obrero, que mas allá de su ilustre origen tiene un final oprobioso, en el cual han participado algunos hombres que invocando militancia socialista y las ideas de Juan B. Justo, no han hecho otra cosa que engañar a asociados y acreedores. Hombres de esa militancia le atribuyen a nuestro personaje haber tenido un fructífero paso por una gerencia de la Cooperativa. Sobre esto La Porta dijo: “Yo me retiré como empleado en 1989, cuando fui elegido concejal. Nunca ocupé cargos directivos ni gerencias. Creo que El Hogar Obrero fue el experimento social más importante hecho en la Argentina, realizado sobre el esfuerzo de los asociados. Sobre el final sobrevinieron errores de conducción, falta de criterio para entender que no se podía seguir creciendo desmesuradamente y en el marco de una crisis económica como la que se vivía en aquel tiempo, sin apoyo oficial, entró en la debacle conocida”, añadiendo que la imputación “Fue una acusación política, porque nunca tuve responsabilidades de conducción. Algunos pícaros querían bajarme de la cresta de la ola.”

Años antes de esta actividad comercial, otro hecho negativo caracteriza al personaje.

Pero antes de referirlo es opotuno hablar de su formación politica, que explica actitudes y oportunismos. Su militancia se desarrolló al lado de Americo Ghioldi, un notable politico argentino, caracterizado “gorila”, que formó parte de la Junta Consultiva de la Revolucion Libertadora, junto con otros de su mismo sector como Alicia Moreau de Justo, Oscar Alende. Esta Junta avalaba la acción represiva de los militares de la Libertadora y de los Comandos Civiles, grupos para-policiales que actuaban al amparo del gobierno. Americo, a quien por su filonorteamericanismo y su adhesión a las corrientes más liberales de la historia argentina, se lo apodó “Norteamerico”, es autor de frases historicas. De los que marcharon el 17 de obtubre de 1945 dijo que eran"bandas provenientes de las barriadas fangosas de Avellaneda y Berisso". Ya como adherente a la revolucion libertadora, editorializando en el diario socialista “La Vanguardia”, se ocupo de identificarse con una de las supervillanas de la literatura universal, Lady Macbeth, citando en 1956 una de las lineas del papel"se acabó la leche de la clemencia" para justificar el asesinato de civiles y militares. En el mismo medio, y haciendo gala de sus metodos pedagógicos habia recalcado como metodo educativo apropiado para los imberbes: "La letra con sangre entra". El partido Socialista, del que formaba parte el mentor de nuestro personaje apoyó con sus dirigentes al gobierno de Aramburu y Rojas. Lo cierto es que los propios socialistas, en los pocos momentos que asumieron una autocritica, identificaron a Ghioldi como lo mas autentico del “gorilismo” y, estrictamente, como el representante mas cabal de aquellos que eligen “la politica del poder directo” (sin intermediación de urnas, ni formalismos). Mas aun, este socialista y su corriente se exhiben como la mas exacta representación de un partido “pequeño burgués…proimperialista…ala izquierda de la oligarquia nativa…de afirmaciones ideologicas…servilmente dependientes de los centros imperiales” (Vazeilles, Los socialistas, Buenos Aires 1967, pg. 17)

Ese partido, donde militaba La Porta, padeció algunas fracturas. El peronismo era, al comienzo, el hecho traumatico. Primero fue la postura a adoptar ante la proscripción del peronismo, que lo dividió entre Partido Socialista Argentino (PSA) y Partido Socialista Democrático (PSD). Mientras el segundo se abroquelaba en una postura "gorila", el primero, sufrió el otro golpe, procedente, esta vez, del impacto de la Revolución Cubana que lo indujo a un estado de atomización. En el partido socialista democratico se enrolaban Ghioldi y su discipulo, nuestro personaje.

En las elecciones de 1973, el partido socialista argentino, tuvo que suprimir el adjetivo "Argentino" por prohibición de la ley 19.102, y en las elecciones de 1973 se presentó con el nombre de Partido Socialista de los Trabajadores, con la fórmula Juan Carlos Coral-Nora Ciaponi, que obtuvo 73.796 votos; El Partido Socialista Democrático, donde abrevaba La Porta, sostuvo la fórmula Américo Ghioldi-René Balestra que logró 109.068 sufragios.

En el Partido Socialista actual conviven las lineas que preexistían en el Socialismo Democrático y el Socialismo Popular. Pero esto se verá mas abajo...

En 1976, don Américo Ghioldi, quién había sido activo golpista en 1955, dirigente del Partido Socialista Democratico fue designado embajador pòr Videlta. El dictador lo destinó a la embajada en Portugal, ejecutando, el proyecto “liberal” impulsado por los generales Villarreal y Yofre. Ese proyecto que Videla aceptó perseguia contrarrestar las denuncias sobre derechos humanos y revertir la negativa imagen argentina en el exterior. Junto con este ilustre, Videla también designó como embajadores políticos a los radicales Héctor Hidalgo Solá -titular de la legación argentina en Venezuela-; Rubén Blanco -embajador en el Vaticano- y Tomás de Anchorena -embajador en Francia-; al demócrata progresista Rafael Martínez Raymonda -embajador en Italia-; al desarrollista Oscar Camilión -embajador en Brasil-; al demócrata mendocino Francisco Moyano -quien se desempeñó como embajador en Colombia y asesor presidencial de Videla. En la lista tambien se inscribe a Jorge Vanossi, "constitucionalista" eminente que nunca deja de ponerse la toga para hablar, pero olvida recordar que fue asesor de la CAL, entidad que daba forma a los decretos y leyes de la Junta Militar. Fue seguramente contemplando tan generosa participación que Ricardo Balbín diría por aquellos días desde La Rioja: "Videla es un soldado de la democracia".

El de Ghioldi no fue un acto aislado de un socialista heterodoxo. Era coherente con la filosofia de la politica directa. A la muerte de Ghioldi la embajada quedó para el partido, sucediendo en el puesto Walter Constanza, conspicuo directo del socialismo democratico. Otro integrante del sector, Luis Pan, practicaba el colaboracionismo con la Junta asumiendo como interventor de EUDEBA, donde su primera medida fue sacar de circulación y guillotinar ediciones enteras de libros del revisionismo histórico editados entre 1973 y 1976. Por la misma época, otro voluminoso idealista salido de las filas de los herederos de Juan B. Justo, Simón Lázara, con el tiempo devenido vocero personal del ex presidente Alfonsín, recorría Europa defendiendo en la tribuna de la Internacional Socialista a la dictadura de Videla como el "mal menor".

Pues bien, nuestro personaje, discipulo del embajador, compartia la decisión de su maestro y de estos correligionarios y también los beneficios que brindaba la adhesión al poder de turno. Por ello hizo publica manifestación de su propia lealtad. Desde la dirección de La Vanguardia elogió en un editorial publicado el 5 de febrero de 1981 al general Roberto Eduardo Viola y el Proceso de Reorganización Nacional (a esa epoca, quienes tenian militancia politica no podian desconocer cuanto ocurria en la nación). El panegirico llevaba por titulo “El socialismo democrático y el presidente Viola. Una esperanza y un programa de acción y superación”. Apenas unos párrafos sirven para definir el servilismo hacia el gobierno más cruel y bárbaro de nuestra historia: “… La Junta Militar y el Presidente de la República, unidos en la responsabilidad común, deberían formular una propuesta clara de salida y solución a lograrse en 1984. (...) el Diálogo para elaborar el pacto social-histórico deberá entablarse entre las FF.AA. y los partidos políticos…” “…Reafirmar los objetivos históricos del ‘Proceso de Reorganización Nacional’ que se confunden con la filosofía de la Constitución, de la identidad nacional, la República, la Democracia y la Justicia Social…”

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A pesar de este pasado, La Porta se las arregló (como aun lo hace hoy dia) para convertir su colaboracionismo en militancia. La hipocresía que reina en la comunidad politica argentina permite estos giros.

Asi, en 1989, fue electo concejal porteño. Desde esa fecha, y hasta 1997, La Porta se desempeñó como Presidente del Bloque de Concejales Socialistas.

En 1994, presidió también el bloque socialista en la Convención Constituyente celebrada en Santa Fe, integrado por Guillermo Estévez Boero y Alfredo Bravo.

En ese mismo año, la formación de la politica directa, propensa a los cargos mas que a las ideas, hizo que el propio Alfredo Bravo (padre de Daniel Bravo, el ex director de deportes de la ciudad, autor de la imputacion falsa contra Enrique Olivera y declarante en el juicio politico) bendijera all mediático Chacho Alvarez. Como consecuencia de ello, la llamada Unidad Socialista obtuvo más de 100.000 sufragios cuando triunfó en la Ciudad de Buenos Aires el frente de Alvarez. El momento propicio para reunificar el socialismo no se aprovecho pues esto hubiera implicado repartir cargos, sueldos y prebendas, beneficios propios de la politica directa.

En esos momentos, precisamente se montó el aparato de La Porta-Puy en la Capital Federal, donde la militancia fue reemplazada por empleados públicos, otros rentados y la mayoría convertidos en "fichas de afiliación" sin militancia alguna, que votan en las internas, y mediante los cuales mantuvieron su hegemonía capitalina.

En 1995, se habia planeado una eleccion interna en el Frepaso para elegir al candidato a intendente. La contienda era entre el entonces popular ex fiscal Aníbal Ibarra por el FG y Norberto La Porta por los socialistas. Pero estas elecciones no se realizan al renunciar sorpresivamente Ibarra a su candidatura por motivos que no aparecen claros. De esta manera La Porta quedó como candidato, en tanto que el segundo lugar en la formula fue para Anibal Ibarra.

El añó siguiente se desarrolló la campaña, para las que fueron las primeras elecciones para elegir intendente en la ciudad de Buenos Aires. Fue una campaña sucia, en la que además del intendente se elegian estatuyentes para redactar la constitución de la Ciudad. Una de las polemicas fue sostenida entre los postulantes de la Unión Cívica Radical (UCR), el entonces senador nacional Fernando de la Rua, y el entonces concejal socialista Norberto La Porta, del Frente del País Solidario (FREPASO).

La Porta acuso a de la Rua de comportarse como "Don Corleone" al enviar a la Juventud Radical (JR) a hacer el "trabajo sucio". La respuesta del candidato frepasista fue por los afiches de la JR donde se reproducía el editorial del periódico socialista "La Vanguardia" de 1981, donde se elogiaba a la dictadura millitar. "Que no mande a otros a decir cosas que el no tiene agallas para decir", afirmo La Porta.

El Frepaso denuncio la existencia de una campaña de desprestigio contra su candidato que habría sido encargada por los servicios de inteligencia (que aun cuando existiera no hacia otra cosa que evidenciar hechos del pasado inamovibles), y además que los teléfonos de sus principales dirigentes se encuentran 'pinchados' (intervenidos).

En esos momentos declamaban como ideas para la ciudad las siguientes: “Podemos tener las mejores ideas y los mejores proyectos, pero eso no basta. Quedarían en letra muerta si se los aplicara en las actuales estructuras. Es imprescindible desmantelar y reemplazar el actual Estado clientelista, prebendario e ineficiente, por uno moderno, transparente, participativo y eficaz. Y en esto no caben dudas, el FREPASO podrá hacerlo porque es la única fuerza que no tiene compromisos con las viejas estructuras. No vive de los cargos del Concejo Deliberante sino del apoyo que le da la gente. Nuestro mayor compromiso es el de garantizar la transparencia, el control y la participación ciudadana. La clave es reemplazar la selección amiguista de los administradores por la práctica de la elección por concursos de antecedentes y oposición, multiplicar los controles, fortalecer la división e interacción de los poderes y fomentar la descentralización que acerque el gobierno a cada uno de los vecinos. Para saber qué se hace con la plata de todos, adoptaremos el presupuesto participativo y pondremos en vigencia el presupuesto base cero. El primero, para que la propia comunidad de vecinos de la Ciudad tome parte en la asignación de los recursos disponibles, cada año, en la estimación presupuestaria y pueda determinar, en coordinación con los técnicos del área financiera, con qué prioridad se usaría el dinero que la ciudad autónoma recauda de sus contribuyentes, y sea a su vez el vecindario quien controle y verifique si se han cumplido las pautas acordadas con los funcionarios y la legislatura. El segundo, porque garantiza control de la gestión, separación por centros de responsabilidad y asignación estricta de prioridades. Para esto implementaremos de inmediato, al asumir la intendencia, la Auditoría General de la Ciudad, para lo cual solicitaremos la colaboración de los profesionales de la Universidad de Buenos Aires. Dicha auditoria deberá ejercer el control externo de la gestión económica, financiera, patrimonial y legal de la administración. Pero además de transparencia hacen falta golpes de timón; establecer prioridades y tomar decisiones. Salud : Revertiremos la mala asignación de recursos, producto de la ineficiencia y la corrupción. Concursaremos a todos los directores médicos y administrativos de los hospitales. Realizaremos una transferencia de recursos y de personal necesario a las áreas sanitarias con participación comunitaria. Promoveremos la recuperación edilicia y el equipamiento sanitario. Con estas medidas alcanzaremos el objetivo de contar con un Seguro de Salud para los habitantes de Buenos Aires. Educación: Vamos a convocar un Foro Educativo que elabore una Ley de Educación para la Ciudad de Buenos Aires. Revisaremos los contratos de las empresas proveedoras y ejecutoras de tareas para la Municipalidad con el objetivo de reducir sus costos adicionales que hoy llegan hasta el 20%. Elaboraremos un contrato tipo a partir del cual encararemos la renegociación con las empresas prestadoras de servicios. Estos recursos serían reasignados para crear un Fondo para la Transformación Educativa En cuanto a la educación universitaria, sabemos que la Universidad de Buenos Aires forma a miles de jóvenes, en su mayoría hijos de los vecinos de esta ciudad; este aspecto nos obliga a intentar contribuir a la superación de las falencias presupuestarias que sufre hoy la Universidad y junto con ello colaborar para una mayor vinculación de la UBA con la comuna. En este sentido, impulsaremos a la UBA como consultora preferencial de la Municipalidad para la prestación de servicios de asesoramiento, investigación y/o técnicos. Al mismo tiempo promoveremos la conformación de una comisión permanente para la programación en común de planes de extensión universitaria en aquellos ámbitos que sean de su competencia. Recursos de la Ciudad: la ciudad autónoma no puede relegar su derecho a la coparticipación federal. No puede ser que una ciudad que aporta el 24% al PBI, recibe menos del 1% en recursos coparticipados. Desocupación: Para limitar el costo social relanzaremos productivamente a Buenos Aires. Debemos convertir a nuestra ciudad en el centro de diseño de las comunicaciones y la ciencia del Mercosur. Vamos a fomentar el establecimiento de estos emprendimientos en zonas del tejido urbano actualmente deterioradas pero estratégicamente ubicadas. Vamos a favorecer fiscalmente a los empleadores que incorporen a menores de 25 años. Reposicionaremos al Banco Ciudad para que en lugar de ser una caja al servicio del gobierno, sea el agente financiero oficial al servicio de la producción y los ciudadanos. Incentivaremos el turismo receptivo. Bajo esta concepción, los objetivos de crear empleo y mejorar la ciudad son complementarios. Planeamiento urbano y medio ambiente: Son cuestiones que no resuelve una sola gestión, que deben enfocarse con profundidad y visión para el mediano y largo plazo, por eso constituiremos un Consejo en este área integrado por especialistas, seleccionados por concurso, con la idea de vincular estratégicamente grandes decisiones con grandes consensos sociales, técnicamente sustentados. En síntesis, podemos afirmar que nuestra meta es simple: eficiencia para el bienestar de los ciudadanos y no para complacer a los organismos internacionales. Todos podemos y debemos ser protagonistas para empezar a construir desde Buenos Aires, una Argentina mejor.” Nada mejor que confrontar estas frases con la conducta posterior de nuestro personaje.

La Porta en la eleccion obtuvo el segundo lugar, con 478.893 votos, esto es el 26,6 por ciento.

Al año siguiente, 1997, nuestro personaje participa en negociaciones tendientes a profundizar la alianza, ahora con los anteriores adversarios.

Así, participa de reuniones poco después del triunfo aliancista del 26 de octubre, con el fin de saludar, entre otros, a Terragno como "precursor de la Alianza" y destacar que "el socialismo aspira a realizar una importante contribución" al crecimiento aliancista. La Porta destaco entonces que el socialismo debe ser "parte activa en el diseño de las políticas a seguir" por la Alianza. Terragno reconoció que el socialismo tiene "mucho que aportar al debate de ideas, sobre todo en este momento, cuando se trata de saber como mantener una 'moneda sana' -como proponía Juan B. Justo- y, al mismo tiempo, lograr la justicia social, que fue el ideal de Justo y la razón de ser del socialismo".

En 1998, como respuesta a ese compromiso “ideologico”, se convierte en candidato de la Aliaza para la Defensoria del Pueblo. Como dictan las normas, Norberto La Porta debio pasar por la audiencia publica. A fin de limpiar su pasado comenzó exponiendo su oposición a la obediencia debida, luego dijo que su apoyo al ex dictador Jorge Videla como subdirector del diario "La Vanguardia" no había obedecido a sus convicciones sino a la disciplina partidaria, y terminó prometiendo que sería independiente del gobierno al que le debería su designación como Defensor. Si alguien se hubiera propuesto una demostración socrática acerca de la inconveniencia de confiar tal cargo a un hombre de partido no lo hubiera hecho mejor que La Porta: en campaña, promesas; en funciones, complacencia; después del mandato, mea culpas. La nómina de adhesiones que difundió su oficina de prensa incluyó a las asociaciones de propietarios de taxis a las que el Defensor debería controlar. En las instancias previas, su candidatura fue objeto de diversas transacciones propias de la politica directa. Tenia los 37 votos de la Alianza, pero necesitaba tres mas. El justicialismo condicionó su apoyo a la eleccion de Guillermo Gómez Galicia como director del Banco Ciudad. Sin embargo los antecedentes del empresario no le permitian ingresar como director de banco, razon por la cual el justicialismo retiro el apoyo ya comprometido. Por su parte la reticencia del Frepaso a votar para adjunto al nosiglista Roberto Maratea, que como concejal aprobó la construcción de la Escuela Shopping y buena parte de las excepciones al Código de edificación urbana, también puso en duda el apoyo radical a La Porta. Ante este cuadro, se comenzò a negociar con Nueva Dirigencia, el sector de Gustavo Beliz, ofreciendole un adjunto de la defensoria para su partido y dos para las organizaciones sociales, meros partiquinos que servirían para blanquear la transa ajena. Beliz no acepto y el principista Norberto La Porta presentó su renuncia indeclinable como candidato a ombudsman porteño por la Alianza. En su carta de renuncia dirigida al presidente de la Legislatura, el radical Enrique Olivera, La Porta sostuvo que ni las difamaciones de que he sido víctima, ni las especulaciones inescrupulosas de quienes le temen a mi conducta, me apartarán de mi íntima convicción de que se puede, a pesar de los intereses espúreos en juego, construir una ciudad basada en el respeto a los derechos de sus habitantes.

El año siguiente, 1999, premiará su constancia ideologica y su vocacion de dirigente. Fue convocado por el Jefe de Gobierno, Fernando de la Rua, para desempeñarse como Secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Ciudad de Buenos Aires, cargo que le fue ratificado en 1999 cuando Aníbal Ibarra asumió tras la partida de De la Rúa. Con esa designacion se inicia formalmente el período de colaboración de gobierno que habían acordado los líderes de la Alianza, Fernando de la Rúa y Carlos Chacho Alvarez. El nombramiento se sumó a la inclusión del vicepresidente de la Legislatura porteña, Aníbal Ibarra, a las reuniones del gabinete de De la Rúa. La cartera que quedará en manos del dirigente socialista fue creada por el entonces jefe de Gobierno porteño y candidato presidencial por la Alianza con dos objetivos. En primer lugar, darle un marco político y jurídico a los planes de desarrollo de la zona sur. Y, luego para profundizar su política sobre medio ambiente enmarcada en la nueva legislación que tiene rango constitucional. El secretario de Medio Ambiente se comprometió a trabajar sobre dos grandes líneas: el diagnóstico y la planificación de los problemas de la zona sur y la búsqueda de coordinación con otras áreas para darle mayor impulso y jerarquía a las obras presupuestadas que correspondan a los barrios sureños. Declamación que encubría el real propósito de la asunción: la obtención de cargos y poder.

Al año siguiente, 2000, el cargo le da un disgusto. Debido a la falta de una investigación y de medidas de prevención para erradicar los permanentes y graves incendios en la Reserva Ecológica Costanera Sur, el bloque de diputados del Partido Justicialista con el apoyo de Nueva Dirigencia solicitó la interpelación del secretario de Medio Ambiente Norberto La Porta en la Legislatura de Buenos Aires. La medida exigió que se informe cuál fue el destino del presupuesto destinado a la prevención de incendios que aprobó la Legislatura en 1999 que superaba el millón de dólares. Sin embargo, no se tuvo éxito con el pedido y las sospechas permanecieron sin aclarar.

En el año 2001, Chacho Alvarez provoca una grave crisis con su renuncia a la vicepresidencia. Ante ello, Aníbal Ibarra planea candidatear a nuestro personaje como senador. Para ello negoció con dirigentes de su partido y de la UCR, para que apoyen a La Porta. Tambien intentó destrabar la situación de La Porta dentro del socialismo democratico, que acaba de formalizar su alejamiento de la Alianza. Como La Porta integraba el gabinete de Ibarra no compartía el camino adoptado por su partido, de aliarse con la entonces radical rebelde Elisa Carrió.

No tuvo éxito.
Por lo demás, al personaje no le iba bien con algunos de sus correligionarios. El partido socialista democratico se quejaba de medidas oficiales de continuismo y profundización neoliberal, ajuste, desempleo y rescisión. En tanto el Secretario de Medio Ambiente porteño, presto salía a suavizar lo que tiene que ser áspero, la crítica atinada del partido al cual pertenece, contra este modelo capitalista. Lo que defendió el funcionario La Porta fue -según le dijeron los socialistas del Centro Editor Socialista- “la política contra el “desempleo”, su desempleo y el de sus acólitos en la secretaría que él dirige. Preguntamos, si por esto fue su desesperado y rápido apoyo a la figura del presidente. Reiteramos entonces las palabras del fundador del Partido Socialista, Dr. Juan B. Justo. “En política se miente, en política se mistifica, se oculta la verdad y aun se simula el error, cuando se tienen privilegios que defender o apetitos que puedan satisfacerse merced a la ignorancia y el engaño de los otros. Al politicastro cuya meta es el gobierno de un pueblo que desprecia, bástale tal vez conocer los vicios que ha de alimentar, los prejuicios que ha de adular, los fraudes y violencias que ha de cometer. Esta es la ciencia histórica necesaria para sus fines mezquinos y efímeros” (12 de agosto del 2000, Centro Editor Socialista).

En el 2001, La Porta intentaba alcanzar un lugar como candidato, presentandose a elecciones en el marco del ARI. Disputaba la integración de la lista de candidatos a diputados con Polino y con Puy.

Al año siguiente formaliza su alejamiento del Frepaso para integrarse al ARI, a fin de concretar su intención de ser candidato a diputado. Para ello también se alejo del puesto de Secretario de Medio Ambiente. La Porta admitió haber tomado la decisión de ser candidato por el ARI porque "desde hace algún tiempo, siento que la Alianza en el plano nacional se ha despegado del proyecto que todos concebíamos", basado según dijo en "el principio de justicia social". Sin embargo, sus procedimientos de política directa son nuevamente cuestionados por sus cofrades. En las internas del Partido Socialista de la Capital Federal una lista parecía correr con ventajas indebidas. Es la que había surgido del acuerdo entre Raúl Puy, Norberto La Porta y Roberto Arellano, acusados por la oposición de usar los espacios de poder de manera clientelista con la militancia -cesanteando a los opositores- y de apoyar a ciegas las políticas de Aníbal Ibarra. Reproducimos aquí un comunicado de la época, muy elocuente, firmado por el apoderado de la Lista 1 (Socialismo de Base) del Partido Socialista Democratico, Dr. Héctor Jorge Fernández : “Así como en la sociedad en general, también en el seno del Socialismo, los militantes están produciendo "cacerolazos " y "piquetes", reaccionando, desde diferentes ópticas, contra los representantes de la vieja estructura partidaria del distrito, cuya concepción aldeana y clientelistica del manejo de la cosa publica es rechazada permanentemente por los afiliados. Es así, que con un gran "espíritu de cuerpo" esta fracción conservadora y reaccionaria de nuestro partido ha decidido aglutinarse bajo los auspicios de Norberto La Porta, Raúl Puy y Roberto Arellano, entre otros, haciendo saber "urbi et orbe" que se harán cargo de la conducción política del Distrito a partir del 28 de abril próximo. Ante la, para ellos inesperada, oposición surgida en el seno del Partido, han comenzado a presionar, utilizando para ello los puestos de trabajo de nuestros compañeros en la Legislatura y Gobierno de la Ciudad. Así las cosas, el Dip. Raul Puy, mediante acciones directas o presiones ejercidas ante terceros, ha logrado la cesantía de varios compañeros, como ser, entre otros, la Cra. ELENA AVENA, Secretaria de Organización del Partido y virtual Secretaria Administrativa del también virtual bloque ARI en la Legislatura, la Cra. ADRIANA RODRIGUEZ, empleada del bloque y Delegada sindical de ATE- Legislatura , y el Cro. OSCAR E. PIÑEIRO ,Secretario General del Partido en la Capital y Director de Inteligencia Fiscal de la Dirección General de Rentas de la Ciudad. No casualmente, estos compañeros son candidatos, apoderados o referentes de nuestra Lista, y por el solo hecho de disentir políticamente dentro del partido han sido despojados de su fuente de trabajo. Tampoco es casual, que, como fruto de la "entente" haya sido designado en la Legislatura Norberto La Porta en la Auditoria, así como se anuncia el próximo desembarque de Alberto Berretta, también integrante de la Lista puylaportista. Nuestro accionar político pretende demostrar la falacia con que actúan quienes expresan a viva voz sus deseos de Unidad Socialista e integración al ARI, mientras en los hechos hacen todo lo posible para que ello no suceda, apoyando todas y cada una de las políticas fijadas por Aníbal Ibarra. Consideramos que estos atropellos exceden el marco de la lucha política y se inscriben en la metodología nefasta del caudillaje político que utiliza las necesidades laborales de la gente con fines espurios y mas dignos de los representantes conservadores de la década de 1930 que de quien se dice socialista" .

Mas allá de estas internas y de lo inconmovible del personaje a las criticas, en el año 2002 también se concreta la unificación del Partido Socialista Popular y del Partido Socialista Democratico “en cumplimiento del mandato reiteradamente expresado por los Congresos Nacionales de ambas fuerzas. En tal sentido y habiendo considerado: Que en la Argentina de hoy, la unidad de los partidos socialistas emerge como una necesidad histórica, en tiempos donde los desocupados, los marginados, los trabajadores, los pequeños y medianos productores, los sectores medios empobrecidos, junto al deterioro permanente de la situación económica y social, profundizan su decepción y desesperanza. Que por tanto el socialismo, además de estar junto a estos sectores en el reclamo por cambiar las inequidades del presente, debe ser un canal de participación para los mismos. Que el socialismo unido tiene la posibilidad de ser parte convocante de la gran fuerza de centroizquierda que ofrezca una alternativa a vastos sectores de la población que hoy no se sienten representados en ninguna organización política. Por todo ello, los integrantes de las Mesas Directivas Nacionales de ambos partidos, en representación de sus respectivas organizaciones Resuelven: La conformación, a partir de la fecha, de una única conducción nacional de los Partidos Socialista Popular y Socialista Democrático. La misma estará constituida por un Consejo Nacional de 32 miembros/as presidido por ambos Secretarios Generales y por una Mesa Ejecutiva Nacional de 12 miembros/as. La concreción del Congreso de Refundación del Partido Socialista de la Argentina antes del 31 de diciembre del corriente año. La aprobación de la "Declaración de Rosario" y de un documento de organización” (28 de junio de 2002). La Porta integra la mesa directiva.

En el 2003, año de elecciones, Ibarra enfrenta a Macri. Y en el ibarrismo trabajaron hasta el último minuto para darle forma a la incorporación de los representantes del kirchnerismo y el ARI a sus listas. "La coalición que se armó a nivel político pudo ser trasladada a las listas", expresaron entonces sectores del ibarrismo. Sin embargo, los socialistas no quedaron conformes con el sexto puesto en la lista de diputados nacionales que se le otorgó a Raúl Puy, pese a que Norberto La Porta figure primero en la lista para la Ciudad. Fuerza Porteña, una de las tres agrupaciones que postulaban a la dupla Ibarra-Telerman llevaba como candidatos a diputados nacionales a Claudio Lozano; la kirchnerista Juliana Marino; el ex secretario de Vivienda porteño Eduardo Jozami (ARI); la legisladora Delia Bisutti (ARI); el kirchnerista Héctor Capaccioli; y el socialista Puy. Para la Ciudad, iban, en este orden, La Porta; Ariel Schiffrin (secretario de Descentralización del Gobierno porteño); Laura Moresi (Frente Grande), Fernando Melillo (ARI), Roy Cortina, Fernando Cantero, Francisco Talento, Sandra Dosch, Martin Hourest, Luis Vespoli, Mabel Piñeiro, Cesar Calcagno, Daniel martín e Ines Urdapilleta. Las otras listas con la misma dupla eran el Partido de la Revolución Democrática, de cuyos candidatos ya hablamos en la biografía de Beatriz Baltroc, y el Partido de la Ciudad, que candidateaba a Silvana Giudici y Alberto Salom, para diputados nacionales, y a Jorge Giorno, Alicia Caruso, Julio De Giovanni, Marta Talotti, Carlos Ameijeiras y Marina Pérez, como diputados para la ciudad.

El 24 de agosto de 2003, nuestro candidato fue electo legislador porteño, cargo que asumió en diciembre del mismo año y que aún conserva, siendo además, Presidente de la Comisión de Cultura y Comunicación Social de la Legislatura porteña. El ibarrismo era entonces un conglomerado de fuerzas y partidos menores, algunos oportunistas como el grupo Giorno que logró sumar votos mediante la picardía de apoyar en su boleta electoral a Ibarra. Los llamados "socialistas", son en la capital Federal, encabezados por Norberto La Porta, exponentes del viejo socialismo ghioldista.

En ese mismo año, una situación desagradable marca la legislatura, cuando se impugna la incorporación de Elena Cruz. En el debate hay una intervención de Alexis Latendorf (Piquete Socialista), con párrafos que no tienen desperdicio y que desnudan muchas de las situaciones que presenciamos a lo largo de nuestro paso por la Legislatura. Decía Latendorf: “ …Voy a abstenerme en la votación con respecto a la incorporación de la señora Elena Cruz. Lo digo sin vergüenza, porque toda mi vida he sido coherente con mi pensamiento. Voy a explicar por qué entiendo que esta posición se adecua a todo lo que he sostenido en mi vida política. …si hay una cosa que me preocupa respecto del tema Elena Cruz es el llamado delito de opinión. Y voy a hacer referencia al primer caso sonado y real, totalmente distinto al de Elena Cruz, de delito de opinión. Se acusó por delito de opinión a Enrique del Valle Iberlucea, quien -para conocimiento de quienes integran el socialismo en este momento en esta Legislatura- fue el primer senador socialista de América Latina. He leído hace muy pocos días una declaración, no sé si de Rivas o de algún otro, en el sentido de que hay un senador que sería el primer senador provincial que entraría por el socialismo a una Cámara. Eso no es así. Enrique del Valle Iberlucea fue el primer senador socialista, y se lo acusó por el delito de opinión. Como este hombre había apoyado a los bolcheviques en un congreso interno del partido socialista, radicales y conservadores lo expulsaron, le quitaron los fueros, y prácticamente lo condenaron a muerte, porque un mes y pico después murió. Personalmente he sufrido la acusación por el delito de opinión, no solamente en esta Legislatura, sino durante toda mi vida política. …Cuando se habla de los temas de ética en los procedimientos políticos, creo que se olvidan varias de las circunstancias que, en este momento, se están dando en esta Legislatura. Una de las principales figuras de la próxima constitución de la Legislatura dentro del sector oficial va a ser Norberto La Porta, quien ha sido un panegirista de la dictadura militar; es decir, elogió a la dictadura militar desde las páginas de La Vanguardia, y lo hizo al servicio de Américo Ghioldi que, en ese momento, era embajador de la dictadura en Portugal. Sé que anduvo haciendo algunos comentarios en el sentido de que él estaba en contra, y que al poco tiempo renunció. Eso es inexacto, ya que estaba totalmente a favor. Esa persona va a ser un integrante del Socialismo en esta Legislatura, ya que fue el primer candidato a diputado y va a entrar con los pergaminos sin que nadie se los discuta. Sra. Presidenta (Felgueras): Señor diputado Latendorf: la diputada Yelicic le solicita una interrupción, ¿se la concede? Sr. Latendorf: No voy a conceder ninguna interrupción a nadie. Hoy voy a decir todo lo que pienso, cómo lo pienso, y a expresar los sentimientos que tengo en estos momentos. De manera que no voy a conceder ninguna interrupción a esa señora.Sra. Yelicic: ¡No debe haber agresiones cuando la persona no está presente!-Murmullos en la sala. Sra. Presidenta (Felgueras): Solicito silencio, por favor. …Me voy a permitir leer la nómina de los candidatos a diputados de la lista de Cavallo y Beliz. ¿Se acuerdan de Cavallo, verdad? Presidente del Banco Central y relacionado con la dictadura. Creo que se acuerdan de todo eso. No creo que se hayan olvidado totalmente de Beliz porque fue "escribidor" de Menem, en una etapa de su gobierno. …La lista de diputados la encabezaba Oyhanarte, Marta Angélica, hasta hace no mucho tiempo integrante, con nosotros, de esta Legislatura. En el segundo puesto estaba Rodríguez, Enrique Osvaldo, que nos acompaña en la actualidad. Tercero, Argüello, Jorge Martín Arturo. Quinto, Lorenzo Borocotó, Eduardo, que también nos acompaña. Sexto, De Estrada, Santiago Manuel, que nos acompaña y quien, por otra parte, fue integrante del equipo ministerial de la dictadura. Colombo, María Lucila; Ponsa Gandulfo, Lucio Oscar; Srur, Jorge Eduardo, quien ya no nos acompaña porque forma parte del equipo del actual Presidente de la República. Gottero, Silvia María Eva. Fernández, Alberto Ángel, que tampoco nos acompaña, porque ahora es Jefe de Gabinete. Caulier, Pablo Manuel. González, Alba Graciela. Doy, Miguel Alfredo. Alimena, Atilio Domingo. Leguizamón, María Laura, quien ahora está aspirando a ocupar la banca que, por razones históricas morales y políticas, le corresponde a Alfredo Bravo, a quien rindo mi homenaje. Santamaría, Víctor, que dejó de ser diputado por una picardía de Caram. Se produjo un error tecnológico, conectó mal los videos y nos enteramos todos de una situación de la que debimos enterarnos de una manera mucho más noble y normal. Vitobello, Julio Fernando. Talotti, Marta Elena… …Oliveri y allí llegamos al puesto veinte. Luego venía Licastro, a quien hoy he tenido el honor de escuchar por primera vez en este recinto, a pesar de que hace varios meses que está aquí, y luego viene Elena Cruz a quien ahora todos descubren. Todos tienen vergüenza de verla acá. Creo que ella es la demostración de lo que significa la partidocracia que gobierna este país. Yo he visto cambios increíbles en las bancadas. Llegó un momento en el que tuve que preguntar en qué bloque estaban o en cuál habían dejado de estar. Los cambios han sido realmente muy notables. Yo le diría a la diputada preopinante que la persona que va cambiando no tiene vergüenza; lo hacen sin vergüenzas. Luego viene Picciano, Víctor Gabriel -que creo que acompaña una de las listas de la Alianza-; García Moreno, Miguel Ángel; Maiorkevich, Ana Liliana; Santilli, Diego César; Valle, Fabián y Mitjans, Elena Marta. No sé si entrarán más de los que vienen después, pero creo que esto es suficiente como para pensar que nadie puede sorprenderse. Por ejemplo, yo no me sorprendo de Giorno, en absoluto. (Risas)…. Frente a este panorama, ¿cómo podemos estar hablando en términos doctorales de determinadas actitudes? ¿Cómo podemos estar refiriéndonos al futuro desde nuestros puestos de supuestos "vigiladores " de la democracia? Agradezco la experiencia de tres años y medio en esta Casa porque -como dijera Martí respecto de los Estados Unidos- desde aquí conocí las entrañas del poder político. Esta actividad me ha brindado una gran experiencia. Tengo agradecimientos personales para algunos diputados, entre los cuales respaldo y destaco la actitud del diputado Jorge Altamira, en su defensa de una situación que me había colocado al borde de la expulsión de la Legislatura. Rescato también -en estos momentos está ausente, y yo acabo de nombrarla como integrante de la lista- a "Pimpi" Colombo, que me hizo llegar un apoyo casi maternal -aunque ella podría ser mi hija- que me ayudó mucho en esos momentos. Rescato cierta paciencia de la casi alejada actual Vicejefa de Gobierno, que en estas últimas bocanadas vuelve a mostrarse como tal, aunque no comparto casi nada de lo que ella piensa -más vale, nada-, pero de todas maneras estoy contento de que esté nuevamente y la prefiero a ella antes que a Caram y a otros... (Risas)… Es que éste es el tema: la cuestión de la política argentina, mi querida amiga, la descomposición de los partidos tradicionales y la presencia de esta mujer loca, absolutamente descentrada; el solo hecho de que la tengamos que ver ahí enfrente produce una mezcla de asco y de repulsión. ¿Cómo puede esta mujer representar a los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires? Se lo pregunto a los integrantes de esta lista: ¿¡Cómo permitieron esto!? Los responsables de todo esto son Cavallo, Beliz y los 20, 30 ó 40 que han traído a esta incapaz.”

En mayo del 2004 el Partido Socialista reelige a Rubén Giustiniani y Oscar González como presidente y secretario general, respectivamente, Hermes Binner, Ariel Basteiro y Norberto La Porta, y otros, como integrantes de la mesa directiva partidaria. También el Partido presentó un documento en el que analizó la situación económico-social del país y advirtió sobre la ausencia de un programa global de gobierno para cambiar el modelo económico de acumulación y concentración. El documento advirtió sobre "la necesidad de que el gobierno convoque a un consejo económico social donde se plantee la participación de todas las instituciones y fuerzas sociales del país en vez de profundizarse la puja diaria por espacios de poder en el partido gobernante". "Es preciso construir -señala el texto- un ámbito de concertación y diálogo donde puedan acordarse las políticas de mediano y largo plazo en materia política, económica y social". A pesar de estas declaraciones, nuestro personaje continua con sus gestos de política directa. Primero se hace el distraído respecto del cumplimiento de la obligación legal de presentar declaración jurada de la composición de su patrimonio. La ley de acceso a la información (es la 104) dice, en su artículo 3 inciso a, que "las declaraciones juradas patrimoniales [de los legisladores] son públicas". El reglamento interno de la Legislatura advierte que estas declaraciones "están a disposición de cualquier persona que solicite examinarlas". La Porta (socialista) manifestó que no estaba al tanto de la exigencia de su declaración jurada y con ingenuidad expresó: "Yo no tengo demasiado. La verdad es que si me mandaron una carta, se perdió entre mil papeles. Si no, la hubiera respondido, porque creo que la ley está para cumplirse".

En cuanto a las internas de su partido, La Porta es objeto de una dura recriminación del entonces legislador socialista Roy Cortina (hoy ministro de Telerman), denunciando las irregularidades que, según él, lo perjudicaron en la interna del domingo 12, frente a Nito Martini. En el marco de sus denuncias de fraude dio a conocer la respuesta a la carta documento que le había enviado su compañero de partido Norberto La Porta. "Están anunciando un brindis de fin de año y la verdad que en el socialismo no hay nada para festejar", declaró entonces el Legislador. El texto de respuesta a una carta documento de La Porta donde se quejaba de que Cortina hubiera dicho que hubo fraude en la interna del domingo 12 de diciembre, dice con elocuencia: "Rechazo su carta documento del 19/12/04 por falsa, maliciosa e improcedente. Tergiversa los hechos en forma antojadiza y caprichosa. Sostengo y reitero que las elecciones del pasado 12 de diciembre fueron fraudulentas entendiendo como tal el pago a votantes para que lo hagan por la lista 1. Ello se evidenció, entre otras cosas, con las boletas de dicha lista marcadas con códigos alfanuméricos tal como fue constatado por escribano público, veedores judiciales, autoridades de mesa, fiscales, legisladores, miembros de la junta electoral, etc., dirigidos a garantizar la efectividad de los pagos realizados. Hasta el día de la fecha entendía que Ud. era el principal referente de la lista n° 1. Sin embargo, sus recientes declaraciones públicas han sembrado alguna duda al respecto (Pag.12 13/12/04). Si lo fue y ya no lo es por los citados hechos se ahorraría el bochorno de salpicarse en ese chiquero. Si nunca lo fue tanto mejor. Si lo fue y lo sigue siendo, le cabe la responsabilidad política del caso. Por otra parte aprovecho esta oportunidad para preguntarle y exigirle que me conteste públicamente qué medidas tomó o pidió que se tomaran para evitar que las elecciones sucedieran como sucedieron. ¿Qué hizo después del comicio además de insultar a los candidatos de la lista 2 Socialismo y Renovación? ¿Qué hizo antes del comicio cuando los apoderados de la lista 1 presentaron la aceptación de una candidatura por un compañero fallecido seis meses antes de la fecha en que supuestamente la firmó? ¿Qué hizo Ud. cuando miembros y candidatos de la lista 1, incluyendo una empleada de su propio despacho, presentaron ante la justicia electoral fichas de afiliación firmadas por muertos? Señor Laporta, como Ud. bien sabrá, la muerte es irreversible y eso no lo pueden modificar ni siquiera sus empleados. Los muertos no firman, no se afilian, no aceptan candidaturas, ni votan. ¿Qué hizo cuándo el presidente de la junta electoral (caracterizado integrante de la lista 1) trompeó al apoderado de la lista 2 Socialismo y Renovación? ¿Qué hizo ante la incorporación irregular de 127 personas al padrón con el que se desarrolló la elección?, ¿Qué hizo ante la desaparición de 87 solicitudes de afiliación presentadas en tiempo y forma para su incorporación al padrón partidario?¿Qué hizo entonces? ¿Qué hará ahora? Si no hizo nada, si no hará nada, mucho me temo que los adjetivos que me adjudica haberle destinado no sean suficientes. Le agradezco su carta documento en tanto me da la oportunidad de requerirle estas precisiones e intimarle a que en el plazo de cuarenta y ocho horas ratifique o rectifique la falsa y maliciosa imputación de “Ladrón” que me hizo conforme publicara Página 12 del 13/12/04, puesto que de no retractarse iniciaré las acciones penales por los delitos que Ud. tan bien conoce…."Dice que dije que es corrupto. No lo hice, pero si lo hubiera hecho ¿sería falso? Corrupto según el diccionario es un torcido, un perverso, un vicioso. ¿Se reconoce? Sea sincero, si no lo es conmigo ni con los suyos hágalo con Ud. mismo y no adjudique a terceros sus propios vicios. ¿No tuerce, pervierte y vicia el ideario de Juan B. Justo, Alfredo L. Palacios, Alicia Moreau, Alfredo Bravo, quien utiliza, aplaude, tolera o encubre el fraude electoral, la compra de votos, la afiliación de muertos, la participación de votantes que no saben a quiénes votan, ni para qué los votan, aunque sí por cuántos pesos lo hacen? Niego rotundamente haber propiciado un intento de agresión física en su contra. Como Ud. bien lo sabe, tuvo lugar entre nosotros una fuerte discusión en dependencias de la Escuela República de Tailandia, en donde el fraude perpetrado quedó palmariamente demostrado. Fue ese el contexto en el que me permití recordarle los lamentables desaciertos en los que incurriera como Vicedirector del periódico La Vanguardia en épocas de la última dictadura militar. Esa es una deuda que Ud. mantiene y mantendrá con nuestro Partido, con la memoria del maestro Alfredo Bravo y, fundamentalmente, con las nuevas generaciones de compañeros y compañeras socialistas. Debe ser muy doloroso enfrentarse todas las mañanas con esa carga del pasado. Pero en eso no puedo ni quiero ayudarlo. Prefiero recordar. En su carta documento sostiene falazmente que he llevado adelante una campaña persiguiendo su desprestigio. No soy yo quien lo desprestigia, sino sus errores. Los del pasado y los actuales, siempre ajenos a los intereses populares. ¿O piensa que sus recientes apariciones públicas a favor de alianzas electorales inconsultas y desesperadas pueden pasar desapercibidas?. Por eso nos encontramos en distintas corrientes. No se confunda ni pretenda confundir a los demás. Nos separa mucho más que una elección y un par de adjetivos, nos separa la política. ¿Quién es Ud. Laporta? ¿Es socialista, es democrático, hace trampa o deja que otros la hagan cuando se cuentan los votos? ¿Quién es Ud. Laporta? ¿Incorporó o no incorporó decadentes caudillos de otros partidos con sus lamentables prácticas de comité a nuestra vida partidaria? ¿Los llamó Ud. o vinieron solos? ¿Presenció Ud. esta elección? ¿Nada le llamó la atención? ¿Puede compartir un falso triunfo sin ensuciarse?. Dígame Laporta ¿Quién es Ud.? ¿Qué es Ud.?".

El año 2005 esta marcado por la masacre de Republica de Cromañon.

Y nuestro personaje ejecuta gestos y actos detestables, coherentes con su trayectoria.

Primero fueron los intentos de Aníbal Ibarra de evitar dar explicaciones. Para esto comenzó ejecutando una idea suya. Se le ocurrió que, para evitar la interpelación, convocaría a los legisladores a una reunión donde, según se les informó, el Jefe de Gabinete del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Raúl Fernández, informaría sobre detalles de lo sucedido en Cromañón. Allí estuvieron veintitrés legisladores, cuando sorpresivamente, sin previo aviso concurrió el propio Ibarra, para aprovechar el desconcierto y usarlo a su favor, pretendiendo quitar posibilidad de argumentar a quienes impulsaban la interpelación, lo acompañaban el mismo Fernández, el Vicejefe de Gobierno y presidente de la Legislatura, Jorge Telerman. De los veintitrés presentes, VEINTE eran presidentes de bloque. Sólo tres preguntas le fueron formuladas, ninguna de Trascendencia.

Sin duda la reunión tuvo efecto para esterilizar el pedido de interpelación. En la sesión respectiva, estuvieron presentes 52 legisladores. 8 bancas de distintos bloques permanecieron vacías: faltó en pleno el bloque de Autodeterminación y Libertad, cuyos dos miembros, Noemí Oliveto y Daniel Vega por especulación política ya habían anticipado que no acompañarían el intento. Hubo 37 votos afirmativos, por la interpelación, 5 rechazos y 10 abstenciones. Esa amplia mayoría, no obstante no logra que se lo interpele al Jefe de Gobierno, pues para hacerlo se requería la aprobación de dos tercios de los legisladores; es decir, el voto de 40 de los 60 miembros de la Legislatura. Los que se opusieron fueron: Ibarristas Laura Moresi, Sandra Dosch y Alicia Caruso; el socialista Roy Cortina y el Chango Farías Gómez. Las abstenciones fueron: un sector del kirchnerismo, el Partido de la Ciudad: Carlos Oscar Ameijeidas, Julio De Giovanni, Jorge Alberto Giorno, Marina Dolores Pérez, el socialista Norberto La Porta, el ex bullrichista Juan Manuel Velasco y la filoibarrista Mónica Bianchi. Lo de La Porta es coherente con las enseñanzas de su maestro Ghioldi: se acabo la leche de la clemencia… Además, el doble discurso es notable, ya que en el mes de Marzo, en el diario del partido “La Vanguardia” (aquel desde donde ensalzo a la dictadura) se publica un duro editorial sobre Cromañon que decía: “Tragedia y escándalo. La aciaga historia política de los últimos años llevó a la debilidad del Estado y de su función de mediación y regulación ante las demandas de los distintos grupos sociales, sirviendo en primera instancia y casi en forma exclusiva, a los intereses de los sectores más poderosos y privilegiados de la economía. Y a su vez, esto sirvió para constituir una cultura de trasgresión que, a fuerza de ser usada para aumentar el poder económico y la concentración de la riqueza, hicieron que la violación, por lo cotidiana más brutal, de la ley, fuera tolerada por el conjunto de la sociedad. Cuando la ambición, la codicia, la búsqueda despiadada del lucro sustituyen al interés común, al deseo de aumentar el bienestar general de la sociedad, se producen estas tragedias. El poder económico y la corrupción actúan sobre el poder político y aseguran que los intereses de un minoría prevalezcan sobre el desarrollo equitativo y justo de una sociedad. Es cierto que la política, muchas veces, no es solo una víctima, sino también puede resultar una aliada del privilegio económico. Es cuando los políticos comienzan a dar más importancia a la "caja", a la recolección de recursos económicos espurios, para continuar en el poder. La política, en vez de ser una actividad de organización y mediación de la sociedad, se transforma en una actividad económica más, y tal vez más provechosa, para aquellos que han accedido a cargos públicos. La crisis económico social a la que nos condujo la década neo conservadora de Menem y De la Rua, ha traído como grave consecuencia colateral, la irrupción de estas pústulas que han explotado descarnadamente en este verano. No es que la corrupción sea nueva, solo producto de la última década. Pero fue elevada a nivel de maestría, despojando de valores no solo a la clase dirigente, sino también a amplias capas de la población. Para la concreción de la corrupción es preciso la conjunción de intereses de actores privados y de empleados o funcionarios públicos. Actores privados y públicos han estado y están detrás de la tragedia de Cromañon y del escándalo del narcotráfico en Ezeiza. Tanto Ibarra como Kirschner parecen haber preferido la defensa del interés de sus camarillas, de sus funcionarios y de sus amigos a proteger el interés general de la sociedad. Más allá de la responsabilidad penal de muchos de los individuos imputados, no parecen existir dudas sobre la responsabilidad política y tal vez judicial de aquellos que fueron nombrados por el Presidente de la Nación y por el Jefe de Gobierno en sus respectivas administraciones. Hubiera sido deseable que la crisis de Diciembre de 2001 sirviera para un real cambio político y económico. Hubiera sido deseable que hubiéramos aprendido del ejemplo de nuestros hermanos uruguayos, quienes, tras iguales años de injusticia y explotación que los llevó a una crisis parecida a la nuestra, en las elecciones presidenciales de Noviembre del año pasado demostraron que se podía cambiar sosteniendo valores éticos en la política. El triunfo del Frente Amplio y la asunción presidencial de Tabaré Vázquez, confirman la necesidad imperiosa de construir una herramienta política para lograr la transformación social. Un largo trabajo preparatorio que se debe complementar con una generosidad que no se observa en esta orilla del Río de la Plata. Por el contrario, entre nosotros , la retórica predomina sobre la acción y la palabra sirve como encubrimiento para la ejecución de prácticas contrarias al discurso. La mezquindad reina en casi todos los niveles de la sociedad política y llega a amplios sectores de la sociedad general. Serios obstáculos para la tarea de transformación social que debemos realizar los argentinos si queremos vivir en un país mejor. Tanto Cromañon como Ezeiza son, al mismo tiempo, tragedia y escándalo. Ejemplos del mantenimiento de la corrupción, la mediocridad y mezquindad, como valores prioritarios de vastos sectores. Por ello, reemplazar la retórica vacía de valores por un discurso coherente con la acción, tendiente a cambiar la explotación por la solidaridad, la acumulación rapaz por la redistribución de la riqueza, es el mejor camino para comenzar a salir de la decadencia, de la tragedia y del escándalo diario y permanente en que vivimos”.

Doble discurso y notable hipocresía, uno es el editorial y otro la actuación de algunos hombres.

En agosto presentó su lista para las elecciones anunciando los 5 Ejes de su campaña", que llevará adelante como candidato a diputado nacional, si triunfa en la interna del Partido Socialista del próximo domingo en la Capital Federal. La lista "UNIDAD SOCIALISTA" se presentó con la consigna "UN PARTIDO UNIDO PARA GANAR EN LA CIUDAD", y propuso que el "centenario Partido Socialista deje de estar subordinado a otras fuerzas en la escena política de la ciudad y asuma la oportunidad histórica de posicionarse como una alternativa eficiente y transparente para el electorado porteño, con sus propuestas y equipos técnicos, a través de mujeres y hombres con trayectoria, militancia y juventud". En ese sentido, esta lista socialista marca "una clara diferencia" con los otros partidos que se presentan en la ciudad, que va desde la falsa dicotomía que proponen aquellos "candidatos que alardean de su honestidad pero no tienen experiencia ni capacidad de gestión, hasta dirigentes que venden una importante imagen de eficiencia en el sector privado, pero hace años que viven de los negocios con el Estado". En la lista lo secundaba la actual diputada nacional, María Elena Barbagelata y el legislador de la ciudad Roy Cortina, al tiempo que en el distrito local la lista la encabeza la joven Verónica Gómez, acompañada por Mabel Piñeiro, Alberto Berreta y Luis Gofryd.

Parece que el electorado pudo percibir cuando se miente a sabiendas. Las elecciones del 23 de octubre de 2005 le dieron un triste papel a nuestro candidato, a pesar de que su campaña fue ostensible y generosamente financiada por Aníbal Ibarra y los fondos de la ciudad. Solo pudo hacer ingresar a Verónica Gomes.

Sin embargo, como no podía ser de otra manera para su estilo, la elección nuevamente le dejó una seria denuncia de fraude (nuevamente, y van…). En noviembre la Cámara Nacional Electoral emitió un fallo por unanimidad en el que considera que existen pruebas suficientes para continuar con la investigación en la causa por fraude, en las elecciones internas del Partido Socialista de la Capital Federal, realizada los días 7 y 14 de agosto cometido por los integrantes de la lista que encabezó Norberto La Porta, y que fuera denunciado por el diputado Héctor Polino. Los camaristas señalaron que “en atención a la gravedad de los hechos denunciados, susceptibles de afectar la legitimidad de las elecciones internas del Partido Socialista, resulta ineludible continuar con su investigación”. Por ese motivo, y habiendo encontrado los elementos suficientes, la Cámara Nacional Electoral resolvió “declarar procedente la queja interpuesta por el diputado Héctor Polino y hacer saber a la jueza en primera instancia que deberá continuar con la investigación de los hechos denunciados por el legislador”. Dichos hechos consisten en la entrega de dinero en efectivo y bolsones de comida por votos emitidos. Refiriéndose al fallo Polino sostuvo que el objetivo de su denuncia está perfectamente interpretado en el punto 18, donde, la Cámara señala que “merece destacarse aquí la actitud de los denunciantes pues su conducta pone de manifiesto que el Partido Socialista, fiel a la tradición democrática que lo caracterizó históricamente, cuenta con los anticuerpos necesarios para erradicar de su vida institucional incluso la sospecha respecto de prácticas fraudulentas o distorsivas de la voluntad popular”. Hace rato que a La Porta le cabe el sayo que describiera el doctor Juan B. Justo definía cuando identificaba a personajes como el como, “politicastros cuya meta es el gobierno de un pueblo que desprecia, bástale tal vez conocer los vicios que ha de alimentar, los prejuicios que ha de adular, los fraudes y violencias que ha de cometer. Esta es la ciencia histórica necesaria para sus fines mezquinos y efímeros”.

La respuesta de estos sectores paso por evaluar la expulsión de Polino de las filas del partido, acusándolo de haber acudido antes a la justicia que a los órganos partidarios para denunciar clientelismo político dentro de esa fuerza.

Polino por su parte desmintió haber recurrido primero a la justicia al declarar que agotó "todas las instancias internas ante la Junta Electoral Partidaria" y que no tuvo otra alternativa que denunciar el hecho ante la justicia. Polino aclaró que debió recurrir a la Justicia Electoral porque no obtuvo respuestas dentro de su partido. Agregó que resultaba " lamentable que la dirección del partido haya avalado con su silencio los hechos bochornosos ocurridos en el seno de la agrupación".

En el año 2006, el personaje corona su actuación con el voto a favor de Ibarra en el juicio político. Allí este singular politiquero, luego de ausentarse en la mayoría de las sesiones del juicio político, declamó: “Nos toca hoy cumplir con responsabilidad con la más importante de las atribuciones institucionales que la Constitución le otorga a la Legislatura: Juzgar al Jefe de Gobierno. Nos toca actuar en el marco de una tragedia sin parangón en la historia social en estos últimos cien años, en el que dolor en los padres y familiares de las victimas quedara grabado y compartido en forma indeleble por todos cuantos integramos la sociedad porteña. Quiero, por otra parte Sr. Presidente, pedir disculpas a los periodistas que no atendí, lo hice porque soy de los que piensan que los jueces sólo opinan por sentencias y, nosotros somos jueces, “excepcionales” según Joaquín V. González, pero jueces al fin y no quise mezclar mi rol con el de un fiscal. Quiero también ser coherente con lo que plantee en un comienzo… Yo hubiera deseado, por eso fui el primero en presentar un proyecto de creación de una Comisión Investigadora, que ninguna sombra de duda flotara sobre el proceso de investigación que debía llevar esta Legislatura, y por eso proponía que la misma estuviese integrada por personas de trayectoria intachable que si existe felizmente en la sociedad argentina, y particularmente en la sociedad porteña. Un argumento falaz que argüía que la Constitución no lo preveía eliminó la posibilidad de que muchos de estos ciudadanos pudieran incorporarse aunque sea en forma ad-hoc como asesores, pero para darle a la investigación el sentido de objetividad, probidad y neutralidad que debía tener, según mi modesto entender. También he pensado en ese momento que esto debía ser entregado como conclusión a la justicia ordinaria, para que luego, y lo dije, en oportunidad ala interpelación al Sr. Jefe de Gobierno, concluido el trámite judicial, nosotros tomáramos la decisión que tuviéramos que tomar, cayera la cabeza de quien cayera. Nosotros hemos sostenido siempre la validez institucional del juicio político. Lo hemos hecho en el caso ya citado en este recinto de la recusación efectuada contra el Dr. Juan B. Justo en 1924, cuando se juzgaba el mal desempeño de un Juez, en donde tanto él como el Doctor Mario Bravo, señalaron la doctrina que habrían de seguir los socialistas. Posteriormente fue el doctor Alfredo Palacios actuando como abogado defensor del Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Doctor Antonio Sagarna en 1947, quien ratificó la misma posición argumental que luego continuaría un maestro de constitucionalistas, el Doctor Carlos Sánchez Viamonte en su ya Célebre Manual de Derecho Constitucional. En todos los casos siempre se sostuvo la discrecionalidad con que se actúa en estos juicios, doctrina ésta también acompañada por el Dr.Joaquin V. González y mas recientemente otros constitucionalistas en este trabajo sobre este tema. Pero es justamente esa discrecionalidad la que obliga al legislador devenido en juez a actuar tratando de despojarse de las pasiones políticas partidarias para convertirse en auténticos intérpretes de la ley. Esa discrecionalidad actúa sobre la figura del mal desempeño y en este caso debo señalar la opinión de Eduardo Barcesat, con quien tuve el honor de integrar la Convención Reformadora que en 1994 en la Ciudad de Santa Fe reformó la Constitución Nacional, cuando sostiene en un articulo periodístico del lunes 30 de enero del 2006 (en el diario página 12) que “al respecto no hay contexto normativo alguno, que defina que obrar (u obrares) lo tipifica. Anticipo, dice Barcesat, no existe ninguna opinión autorizada que deba entenderse por mal desempeño, lo que generó una situación de incertidumbre, un verdadero cono de sombra, respecto de que conductas pueden ser reprochadas. Decía el Doctor Palacios en la oportunidad citada que el Juicio político es a menudo un arma terrible y sostenía que tenía razón Jeferson cuando dijo que era la maquina mas formidable que pudiera colocarse en manos de la facción política dominante. Estamos convencidos que un caso de tanta gravedad como el que juzgamos, la justicia no puede surgir de una decisión política sobre todo cuando se transgrede el principio del respeto de los jueces naturales establecido en el artículo 18 de nuestra Constitución Nacional, como aquí se ha hecho eludiendo la aplicación del artículo 123 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires y otros antecedentes locales e internacionales como los que alegra el doctor Strasera en su alegato final. Quiero decir a propósito si me permite la digresión, Dr., que quiero reivindicar la figura de un Fiscal que merece la reverencia de la ciudadanía argentina como muy pocos ciudadanos la merecen, después de haber sido agredido como lo fue en este recinto. Estamos convencidos de la validez de las impugnaciones efectuadas a la Comisión Investigadora que actuó en este caso por la presión indebida ejercida sobre los testigos, como surge de la lectura de las respectivas actuaciones. La inexistencia de la resolución indicando cuales son los cargos que se le imputan al Jefe de Gobierno, alterando el criterio sustentado por la misma comisión acusadora en el caso del juzgamiento a los integrantes del Consejo de la Magistratura, constituye una violación flagrante al principio de la defensa en juicio. Vale citar en este caso lo señalado por el doctor Alfredo Palacios, que no me cansaré de citar, el mas grande parlamentario argentino en la historia del siglo XX, en la oportunidad ya mencionada, cuando dice: “pero lo curioso es que la acusación se ha considerado eximida del deber de formular separadamente los cargos”. En consecuencia considero que se han violado principios fundamentales relacionados con las garantías constitucionales, el derecho a ser juzgado por los jueces naturales que integraban la comisión acusadora en el momento en que ocurrió la penosa tragedia de la que nos estamos ocupando y, hasta el principio elemental de la cosa juzgada, cuando se incluye entre los cargos la actuación del Jefe de Gobierno con anterioridad a Diciembre del 2003, como si el voto soberano del pueblo no importara o no fuera suficiente juzgamiento. La finalidad política perseguida con la destitución queda evidenciada por la diferencia existente entre el camino seguido por la Justicia Ordinaria y el emprendido por la mayoría CIRCUNSTANCIAL en la integración en la Comisión Acusadora modificada. Es evidente que en este caso se corre el riesgo de un enfrentamiento de consecuencias imprevisibles en el orden constitucional entre el fallo de la Justicia Ordinaria y el de la Justicia Política. Cabe aplicar la reflexión condensada en la expresión popular que dice una vez mas se ha puesto el carro delante del caballo. Por otra parte quiero señalar que estamos frente al riesgo de que pueda ser sentado un gravísimo precedente con relación al futuro. Cualquier mayoría circunstancial, por contradictoria que sea en su integración, amparándose en la difusa figura del mal desempeño podrá intentar violentar la voluntad popular alterando el principio fundamental sobre el que se asienta la democracia en una REPUBLICA. Estas breves reflexiones, Sr. Presidente, quiero agregarlas a mi voto que he fundamentado por escrito y que pongo a su disposición. Por supuesto rechazo los cargos contra el jefe de gobierno y estoy por la absolución. Y a lo mejor Sr Presidente, pero sin ninguna pretensión, con mucha humildad, quiero decir una última cosa porque en esta casa no somos tan malos como aparecemos muchas veces ante la opinión pública, quiero decirle que usted ha actuado con dignidad, probidad, con equidistancia de los grupos políticos. Una hija cuando comenzó esto me dijo “Prestá atención, te va a interesar ver actuar a un verdadero juez”, creo que represento el pensamiento de muchos cuando decimos que usted puede volver a su trabajo y a su hogar con la convicción de que muchos de nosotros estamos en presencia de un Juez como debe ser un juez de la Constitución. Gracias, Sr. Presidente”.

La intervención hace honor al maestro Ghioldi y a la caterva de politicastros contra los que imprecaba Juan B. Justo. La Porta puede decir esto en la Legislatura, leer tranquilo el editorial de La Vanguardia, proclamar honestidad y, a la vez, cargar con imputaciones de fraude, clientelismo, aprovechamiento, etc., etc.

No en balde para cuanto advertía el ex legislador Latendorf, La Porta es actualmente el Coordinador de la Comisión de acción política del Partido Socialista. Las cosas claras.