Este personaje, que se hace llamar profesional, olvidándose de la Etica y poniendo en manifiesto una vez más, su afán de Protagonismo en los medios, sigue poniendo "trabas" en la investigación y mancha la imágen de algunos padres de víctimas de Cromañon.
Además de hacerse llamar el "vocero" del Movimiento, haber mentido a sus 30 sobrevivientes representados, quienes creyeron ser querellantes y enterarse meses después de lo contrario, no deja de darnos sorpresas. Ahora no sólo le han revocado su poder sino que también está denunciado en el colegio de Abogados. Les mintió y reconoció que no hizo nada en un año. Queremos destacarlo porque estos 30 familiares de sobrevivientes se sienten estafados y traicionados.
No obstante, nos enteramos que su domicilio particular y estudio jurídico está custodiado por Anibal Fernández. Miglino, este abogado hipócrita y fabulador, ahora se reunió con el Ministro de Justicia, Alberto Iribane, para solidarizarse con la jueza M. A. Crotto (Página 12, sábado 5 de Agosto, sección Sociedad).
Nos volvemos a preguntar, ¿a quién le interesa darle ese rol a este nefasto personaje?
Una vez más, repudiamos la violencia, la amoralidad y la falta de respeto, no sólo hacia el recuerdo de las víctimas sino también a la imágen de sus familiares. No permitiremos que este personaje, junto a la corporación política y empresaria, coloquen un manto de Impunidad en la Masacre de Cromañon.
Solidaridad con la Jueza
El abogado de un grupo de víctimas de la tragedia de Cromañon, Javier Miglino, se presento ayer en el Ministerio de Justicia de la Nación para pedir "solidaridad" con la jueza que interviene en la causa, María Angélica Crotto, quien "fue amenazada en reiteradas oportunidades por un grupo de personas que se identifican como familiares de las víctimas". Miglino fue recibido por el Ministro Alberto Iribarne. El abogado, quien también es sobreviviente de la tragedia, salió a despegarse del pequeño grupo de familiares que desde hace un tiempo vienen hostigando a la jueza, y le entrego al Ministro un petitorio en el que solicita una declaración de solidaridad. "La última agresión fue a través de afiches publicados y difundidos en las calles de Buenos Aires con leyendas agresivas para con la jueza", dijo Miglino.



