Hola Pá?...Daaaaaleeeee dejame ir al recitaaaaaalll...
- Con quién vas?
- Con Cecilia y con sus dos hermanas (Daina y Lucía)
- Bueno, Negrita... está bien..llevate el celular... y cualquier cosa ya sabés si?
- Ay, gracias, Pá!!! Te quiero mucho!!!
Éste fue el último diálogo telefónico que tuve con mi hija.
Gisela (así) Rebeca (Esa mujer inolvidable) Barbalace, nació siendo las 13.10 de un templado 17 de junio de 1987, en el IMO de Pasteur y Perón en pleno Once (vaya paradoja).
Morochita, con 3,200 de peso, hizo escuchar sus primeras "exigencias" con sus fuertes cuerdas vocales.
"Qué parecida a vos!", me decían.... y yo: NOOOOOO, ella es hermosa.
Su primera manifestación fue hacer popó, anticipando de esta manera su opinión sobre el mundo al cual la habíamos traído.
Por momentos me hacía acordar La Hormiguita Viajera de aquel cuento de Vigil. (Disculpen los jóvenes).
Estando en salita de tres actuó de lavandera en una fiesta patria... trencitas bien negras peinadas por su mamá y pañuelito blanco en la cabeza..su actuación fue brillante (Un babero por ahí!).
Comenzó a hablar casi al cumplir los tres años...hasta ahí sólo decía "mama" "papa" y "naina", se tomó su tiempo...pero luego fue difícil hacerla callar... "Me callo si quiero!" repetía invariablemente.
A fuerza de voluntad e inteligencia terminó con muy buenas notas la escuela primaria.
Finalizó el Polimodal el 17.12.04, con excelentes calificaciones y todo el futuro en sus manos en la Escuela José Félix Bogado, que me había tenido como alumno hacía unos..30 ??!! años.
Se inscribió en el CBC de Ciencias Económicas y a un Profesorado de Historia... No dudo que hubiera sido una excelente contadora y genial docente.
Hincha fanática, consecuente y leal de Racing. Herencia paterna, en la que nunca influí. No quería que sufriera. Por suerte pudo (pudimos) verlo campeón.
Siempre solidaria con su familia, sus amigas o con quien necesitare de ella. Celosa y posesiva con todos sus seres queridos.
Su timidez no le impedía rebelarse contra la injusticia , viniese de donde viniese: Padres, docentes, autoridades. Nunca dejó de luchar por lo que creía justo . Era inclaudicable.
Se llevaba muy bien con su hermana Daniela. Dany desde que nos arrancaron a Gise, se dejó el flequillo y tiñó su cabello de negro, tal como lo llevaba su hermana hasta su último día. Nunca le pregunté a Daniela el por qué..pero lo imagino.
Sus amigas Roxana, Pamela, Fernanda, Daina saben de las interminables rondas de mates en la placita Mitre de Ramos, de las salidas sabatinas, que ese iniciaban en esta habitación, desde donde hoy escribo estas líneas.
No la dejamos ir a Bariloche de viaje de egresados, debido que eran sólo cinco chicas y sin adultos de acompañantes. "Es un peligro"!!! Rezongó, pero comprendió nuestra preocupación. El dinero del viaje quedó intacto dentro de su alhajero, junto con sus cosas de valor.
Alguna vez dije que no se si fui un buen padre, pero ella siempre supo ser una gran hija, hoy lo reafirmo. La vi por última vez en la parada del colectivo de Rivadavia y Alte. Brown, siendo las 19.10 hs, estaba esperando a Cecilia Noboa. Remera con la lengua de los Stones, calzas negras, topper blancas..collares y pulseras de Racing (todavía en la comisaría)....
Un beso, un abrazo...Un te quiero mucho!!! Yo máaaaaasssss!!! Qué te diviertas y ya sabés no?...
Y allí la dejé...no sospechando que horas más tarde pasaría a ser junto con 193 chicos más, parte de una lucha emblemática y desigual, contra autoridades, dirigentes y empresarios corruptos, mendaces y asesinos.
Hoy el mejor homenaje que puedo hacerle es luchar contra la injusticia..provenga de donde provenga, tal como me enseñó ella en su corta existencia.
¿Qué más injusto que la muerte absurda de 194 chicos, qué sólo quería disfrutar de una recital de rock?
¿Qúe más injusto que los reponsables de esta verdadera masacre no quieran hacerse cargo?
¿Qué más injusto que vivir el resto de nuestra existencia sin la presencia de quienes tanto amamos y extrañamos?
¿Qué más injusto que los padres sobrevivamos a nuestros hijos?
¿QUÉ MAS?!!!!
Disculpen, se lo debía... se los debía y me lo debía....
Desde el corazón, Miguel Barbalace.Papá de Gisela





