Estoy en un ciber, en un pequeño pueblo turístico de Córdoba a 700 kilómetros de casa, trabajando en lo que quería desde hace tiempo...puse un negocio de venta de cosas relacionadas al rock, un comercio al cual lo habíamos diagramado con Erika. Es una lástima que ella no pueda estar trabajando codo a codo conmigo y mi novia, tal como lo habíamos pensado tantas veces. Solo un afiche con sus fotos y un par de frases hay, que nombren a ella. Quiero contarles un poco lo que viví esa maldita noche.
Esta vez yo no fui al recital, este año ya los había visto muchas veces, inclusive viajado hasta Córdoba para seguirlos, pero esta vez no quería ir. Cuando a las 11 y media de la noche veo en la tele que se había incendiado un boliche y había 6 muertos, un escalofrío infernal me recorrió el cuerpo...ahí me di cuenta que me habían llamando al celular desde un teléfono del barrio de Once y enseguida pensé que mi novia podía ser una de esas víctimas, ya que ella con varios de mis amigos estaban allí. Por suerte al rato me enteré que ella estaba bien, al igual que la mayoría de mis amigos, pero Erika no había aparecido todavía y a la hermana de Erika la habían encontrado tirada en las afueras de Cromañón inconciente, y ahora estaba en el Fernández peleándola.
Enseguida me fui para Cromañón en el auto y empezamos a recorrer hospitales, así estuve desde las 12 de la noche hasta las 4 de la mañana........era un caos todos los hospitales, gente tirada en los pasillos, con tubos de oxígenos desparramados, gente agolpándose contra los mostradores, gritando nombres de familiares y conocidos, todo era un caos y Erika Broggi no aparecía en ningún lado....en realidad en casi ningún hospital a esa hora tenían información concreta y cuando decías el apellido, los doctores memorizaban si habían atendido a alguien así.....nosotros teníamos la esperanza que Erika estuviera desmayada y no la hubieran podido identificar, con nombre ya que no llevaba documentos..
..íbamos en el auto a todo lo que da por las calles silenciosas de Bs As recorriendo hospitales con una angustia terrible escuchando la radio AM para enterarnos de novedades, los muertos aumentaban y empezaban a dar algunos nombres......el silencio era aterrador, no queríamos escuchar los nombres y después de escucharlos respirábamos aliviados porque Erika no estaba.
En el Instituto del Quemado fue el primer lugar donde nos trataron mal, no nos dejaban entrar ni nos respondían ante la insistencia de algún informe. Un policía nos informó que en el Same iba a estar la información de los heridos y allí fuimos, éramos como 7 autos todos buscando datos, cruzando semáforos para llegar al Same y nos dijeran que no tenían idea de nada..que esperemos un rato las novedades.
Al fin nos dijeron que llamemos al 112 creo y que nos teníamos que ir a defensa civil, que ahí iban a dar la información de todo, eran como las 4 casi cuando partimos todos para defensa civil. Ya había como 30 autos, todos cansados de ir de hospital en hospital, todos sin dormir, muchos habían estado adentro de Cromañón y no tenían zapatillas, otros no tenían remeras, era un caos....en defensa civil otra vez el silencio, nadie sabía nada, al 112 no contestaba nadie, ni a ningún número de todos los que llamamos, un familiar con la radio encendida dijo que en una sede del gobierno iban a dar la información, entonces de nuevo a la carrera para llegar y ver si Erika y tantos otros estaban en alguna lista.
Nos juntamos varios amigos que habían estado buscando en otros autos en otros hospitales a Eri y esperamos las noticias, estábamos terceros en la fila, ya empezaba a hacerse de día....al rato se llenó de gente, había más de 500 personas y las listas no aparecían, seguían la peleas entre familiares que no querían hacer fila, todo era un desastre, en eso lo vimos a Pato vestido solo con un pantalón, desconcertado totalmente, vino a preguntarnos si estábamos todos bien y cuando se enteró que Erika no aparecía puso un grito en el cielo y otros 2 que estaban con él se lo llevaron (Erika como otros de mis amigos seguían a Callejeros desde sus comienzos en el 99 y eran amigos de la banda), al fin dieron la lista interminable, desde un patrullero en medio de la calle por un megáfono y la gente, se desmayaba, lloraba, pateaba, otros (los mínimos) festejaban porque sus familiares estaban internados y no muertos. Tuvimos que tomar la decisión de empezar a recorrer de nuevo los hospitales pero ahora a las morgues, para verificar que Erika no estaba allí y si que estaba en terapia intensiva sin ser reconocida, pero lamentablemente no fue así.
En el primer hospital que entramos habían improvisado en un pasillo el depósito de cuerpos, al pasillo lo dividía en dos una mampara improvisada de un metro ochenta de alto y todos espiaban por arriba a ver si veían al cuerpo del familiar. Hicimos la fila, había como 8 o nueve adelante, pasaban uno por familiar y los hacían pasar de a dos por vez...cuando estábamos por entrar el Colo empezó a gritar, "la vi., la vi" está acá.
Al final entró junto a la enfermera, abrieron las bolsas de todos los cuerpos y Eri no estaba. Nos vamos matando para otro hospital, los nervios, el sol, el hambre, la desesperación, las escenas que habíamos vivido ese día nos estaban matando.
Recibimos por celular la noticia de que en un segundo hospital otros amigos habían entrado a la morgue y que tampoco estaba y que Katy (la hermana) estaba fuera de peligro.
Eran noticias alentadoras, no estaba el cuerpo ni en Cromañón, ni en 2 hospitales, solo faltaban 5 hospitales más.
Cuando llegamos al tercero nos dicen que solo había 2 cuerpos femeninos, pensamos que era imposible que este ahí, cuando entramos a la morgue escuchamos que a la persona que estaba reconociendo cuerpos adelante nuestro le preguntan si buscan a una chica con tatuaje de racing en la espalda......fue el peor golpe de todos.... “Erika tenia ese tatuaje..Erika estaba allí, envuelta en la maldita bolsa negra”.
Hernan Cat, pariente de Erica Broggi
relata como vivió esa fatídica noche del jueves 30 de diciembre del 2004
“Carta abierta a Érica”
Venimos de tu entierro, Érica. No puedo calmar mi dolor. Tenías solo 19 añitos. Te conocí cuando compartiste con mi hija la “Salita de dos”. Eras sensible, alegre, creativa. Habías terminado tu industrial. Tenías mil sueños y toda la vida por estrenar. Luchabas como todo adolescente de hoy, por vivir, por llegar. Tus angelicales ojitos celestes expresaban el amor a tu novio “Colo”, que te perdió en el humo, la asfixia, los gritos y la desesperación. Entró a buscarte y rescató a varios chicos, pero su amor no logró salvarte de la inoperancia, egoísmo, codicia, y ruindad de quienes debían brindarles un momento de diversión.
La adversidad previsible (EL MILAGRO hubiera sido que no ocurriera la tragedia) te quitó de sus brazos y ante tu tumba (es espantoso decirlo) te dijo adiós para siempre. No puedo narrar el desconsuelo de tu sepelio. ¿Cómo consolar a mami, que no pudo verte por última vez? Tuvieron que realizarte una autopsia. El requisito legal fue INELUDIBLE (no se midió con la misma vara acatar las normas de seguridad del local). ¿Cómo mitigar el dolor de Giselle y Katiana (síiiiiii, sobrevivió) tus hermanas, de los abuelos y los tíos? ¿Cómo calmar la congoja de tus amigos (entre ellos, mis hijos) ante tu muerte y la de más de ciento ochenta almas jóvenes ¿Cómo esperanzar a todos los chicos del país, para que se esfuercen por una nación en serio, que los represente, que los cobije? ¿Cómo???? Si la sociedad los está matando. Si sus vidas YA no las recobramos más…”No tiene patriotismo, quien no cuida al compatriota” (Martín Fierro) Como madre, siento que DEBO LUCHAR para exigir que tu muerte y la de todos los chicos, no queden impunes, que NUNCA MÁS mal nacidos, inescrupulosos, asesinen a nuestros hijos y los usen como medios para obtener dinero, como una “mercadería” muy preciada, a la cual se la puede agraviar y culpar cuando es preciso.
El dolor es tan grande que no nos cabe en nuestro corazón, por eso manifestaremos nuestra angustia con marchas, cacerolazos, y te prometo reivindicar la vida que les quitaron, gritando con la voz de los que como vos, Érica, ya no pueden. Clamaremos que tu muerte nos duele más que nuestras vidas.
Adriana C. Lenardon
Esta carta salió publicada el 4 de enero de 2005 en la Contratapa de Página 12. Se la dediqué a Érica Broggi, quien falleció en Cromañón. Fue acompañada por su hermanita Katiana, quien sobrevivió. Y la escribí, cuando regresé del cementerio, el domingo 2, al mediodía...
(publicada en Contratapa de Página 12 el 4-1-2005)
ESTAS LETRAS SON TEMAS QUE HIZO EL COLO, EL NOVIO DE ERIKA PARA ELLA.
“Vacío”
Feliz navidad, año nuevo feliz nunca más
la lluvia de colores no me hipnotiza igual
Apago la luz de mi velador
me duermo y sueño anhelos que ayer alcancé.
Y la desgracia no me da gracia,
ni da las gracias por haberme arrancado mi futuro,
es la tragedia que pone un puesto
en esta feria de dolor que hay en mi corazón,
y entiendo porque…
No volveremos a reír igual… y entiendo porqué
No volveremos a amanecer igual… y entiendo porqué
No volveremos a empezar… y entiendo porqué
No empezaremos nunca a olvidar.
Se prende la luz de la desolación
empiezo a extrañar la incomodidad del colchón (cuando era para dos)
Altares no habrá, a cambio lloro esta cruz
santuarios en lágrimas empapan las calles de la soledad.
La muerte me mojo la oreja, no acepta quejas
sobre que ángeles secuestra o que demonios deja,
por más que separe nuestros cuerpos
jamás podrá matar este sentimiento,
y entiendo porqué…
"Vacío es como sentimos el pecho,
vacía encuentro su habitación" .





