El 9 de marzo Roberto cumpliría 46 años. Con profundo respeto y cariño saludamos a Noemí su esposa, su hija Romina; acompañando a sus familiares y amigos en este día de tristeza y recuerdo. En homenaje a Roberto estas palabras:
"El fin de la penitencia".
Todo el mundo sabía que a Matías , el hijo de Roberto, le encantaba la música y ver tocar folcklore a su tío. Si en noviembre se quedó paradito al lado del escenario, mirándolo fijo, junto a los otros músicos, orgulloso y feliz.
En Lugano y Florencio Varela, todos sabían también los gustos de Roberto, sargento del Ejército, amante de la pesca, del buen humor de su mujer, Noemí, de la dulzura de su hija, Romina. Y de los programas de cocina, de los amigos y de la mesa familiar.
Roberto soñó con festejar el final de una penitencia que había dejado a Matías sin ir al recital de Callejeros en Excursionistas. Soñó con pasar una noche juntos y celebrar. Empezó por llevarlo a Cromañón la noche del 30 de Diciembre. Ninguno regresó".
"Querido Roberto que tengas una hermosa fiesta de cumpleaños, que tu hijo Matías que partió junto a vos te prepare junto a nuestros hijos ese Cielo que los cobija. Te queremos y no te olvidaremos".
Marzo de 2009.





