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Leonardo Gabriel Cruz.

Cruz, Leonardo Gabriel.

Un 19 de diciembre de 1989 a las 22.30hrs. se escuchó el llanto de un bebé que traía alegría al mundo, lo llamaron Leonardo Gabriel. Su mamá Zuni, su papá, Gaby y su hna. Beatriz estaban tan contentos!.
A medida que fue creciendo, su sonrisa y su espíritu solidario salían más a menudo de su persona. A los 4 años comenzó el jardín, un mundo nuevo, conocer otros chicos y hacer amigos era su intención; con el pasar de los días se dió cuenta que nadie jugaba con una nena que tenía problemitas en los ojos, entonces decidió ayudarla, aferrarse a ella y defenderla de todo aquel que le hiciera burla.

Y así fue creciendo, con buenos ejemplos que le brindaban la familia y el colegio católico donde concurría; como todos los chicos tenía peleas con su hermana, pero al rato estaban jugando, no podían estar el uno sin el otro, siempre uno aflojaba.
A Leonardo lo llamaban "Cajita de sorpresas" porque nunca se sabía con lo que podía salir. A los 7 años estaba jugando y sin querer los dientes de una chica que se reía a carcajadas, que estaba cerca de él se le incrustaron debajo de la ceja. Todos corrieron al hospital en donde lo atendieron.
A pesar de ser un chico tranquilo, las cosas no dejaron de sucederle, lo digo porque a los 10 años, una noche tranquila cuando todos dormían se escuchó un fuerte golpe y cuando prendieron la luz, Leo se encontraba tirado en el piso. Se había caído de la cama cucheta. Otra vez todos corrieron al hospital, se había quebrado la clavícula y lastimado el oído. La familia rezaba y pensaba que estas cosas eran pruebas de Dios, pero ¿Porqué tan difíciles y angustiantes?. Gracias a Dios que escuchó nuestras súplicas, Leo se mejoró y las cosas cambiaron.

Tiempo después por razones económicas la familia tuvo que mudarse, empezar d enuevo, con nuevos vecinos, nuevos amigos y nuevos compañeros, todo un desafío.
En este nuevo barrio, comenzó su adolescencia y cambió su mentalidad. Él se dió cuenta que podía hacer más de lo que estaba haciendo por su prójimo.
Además de tener muy buenas notas en la escuela y ser nombrado varias veces mejor compañero, decidió colaborar con un centro comunitario que se encontraba a la vuelta de su casa. Comenzó por ayudar a repartir la merienda ya que a la mañana iba al cole. Después formaron un grupo de adolescentes con otros jóvenes. Su primer tarea fue darle apoyo escolar a los chicos que lo necesitaban y a medida que pasaba el tiempo fueron haciendo recreaciones, organizaron ir a la pileta en el verano y hasta los llevaron al Luna Park en el Día del Niño.

Ahora digo yo, ¿cómo un chico de tan solo 14 años puede tener conciencia de las cosas que suceden y los funcionarios que tienen la posibilidad y el deber de hacer algo por las personas que están necesitadas, miren para otro lado?.
A Leonardo como a todo adolescente le gustaba la música, lo que más le gustaba era la cumbia santafecina. Un día su hermana le hizo escuchar una canción en la radio que le gustó, eran los Callejeros. Como sólo tenía 15 años no solía ir a bailar, pero Leo tenía un amigo mayor que trabajaba en la barra de República de Cromañón. Este amigo le comentó que iba a tocar Callejeros el día 30/12/04 y que él lo podía llevar con el permiso de nosotros, sus padres. Finalmente después de tantas idas y vueltas, Leo fue.

Raros fueron los sentimientos que tuvimos cuando un vecino que trabajaba en Corrientes y Ecuador llamó para avisar que el boliche en donde estaban Leo, Damián (amigo de Leo), Gustavo (hno. de Damián) y Leandro (primo de Damián), se estaba incendiando.
Rápidamente la hermana, yo y 8 personas más tomamos dos remises y fuimos a Once.
En la desesperación por encontrar a todos, Beatriz y yo nos perdimos entre la multitud y buscámos en los playones, donde había gente ya fallecida y en todos los hospitales que pudimos. Cuando nos pudimos reencontrar con las demás personas, nos organizamos y nos volvimos a separar para buscar a Leo que era el único que faltaba, como Leo no llevaba documento, teníamos la esperanza de encontrarlo, ya que no estaba en ninguna morgue.
Hasta que a las 13.30Hrs del 31/12/04 informaron que había gente fallecida en la morgue de Chacarita y mientras la hermana y Damián volvían a ir al hospital Penna, unas vecinas fueron a Chacarita y lo reconocieron en la foto de la computadora.

En el momento de la tragedia Leo se encontraba en la barra con Damián y le dijo: "Aguantáme que voy al baño" . Damián no lo volvió a ver, pero un señor que estaba arriba donde se encontraban los baños lo vió. Porque fue Leo quién lo sacó, aunque eso implicó que él no pudiera salir por un tropezón que tuvo. Sin embargo hizo todo lo posible para que el señor pudiera salir. Entre la multitud logró salir a tomar un poco de aire y volvió a entrar al hall en donde ayudó a un chico que no podía salir por sí mismo. Luego lo acompañaron hacia una ambulancia donde dijo: "Yo me llamo Leonardo Gabriel Cruz y vivo en Quilmes" .
Le brindaron oxígeno, el cual tenía que compartir con otros chicos, porque no había suficiente para todos. Después de eso, nada más se supo de Leo. Toda la familia lo buscámos desesperadamente sin bajar los brazos, hasta que nos encontramos con lo peor, "con sus sueños truncados, con sus proyectos que no iban a poder ser, con su vida arrancada, solamente con su cuerpo".

Toda la familia quedó destruída, como tantas otras, con impotencia, con dolor, con indignación, con rencor y tantos sentimientos mezclados.
Hoy a 3 años del hecho, sigue el dolor de su ausencia, pero cada día que pasa es un poco más de fuerza para seguir "luchando por Justicia y que esa alma que fue tan buena en vida, pueda tener la recompensa de descansar al lado de Dios nuestro señor" .
Zuni y Orlando (sus padres)