Música, deportes y familia.
Era el mayor de tres hermanos, el que volvió a casa de mamá tras el divorcio con Paola, la madre de su hijita Macarena tambien fallecida en la tragedia. Su papá y sus dos hermanas, Gabriela y Micaela, también vivían en Valentín Alsina: él, solo; ellas, con sus respectivas familias. Sebastián, varón rodeado de mujeres, amaba los deportes: como profesor de gimnasia entrenaba al equipo de fútbol que habían formado los chicos pobres de Villa Tranquila, acicateados por un programa oficial de prevención del delito juvenil. Como guardavidas, cuidaba la pileta del club Regatas de Avellaneda.
Pero el puchero lo ganaba como empleado de Bromatología en el municipio de Lanús.
Esperaba ansioso la llegada de cada jueves, cuando iba a buscar a Maqui a la casa de su madre y se la traía con él hasta el sábado. Le gustaba mucho la música, y a Callejeros lo iba a ver seguido, gracias a que una compañera suya del profesorado era novia de uno de los músicos y le daba las entradas.
Generoso, invitaba a sus hermanas y cuñados, y cada vez que podía también la sumaba a Macarena. "Sólo tenía cuatro años, pero era fanática del grupo", recuerda Micaela. Juntos habían ido a varios shows. También al del jueves.
Publicado en Homepage | Recomendar esta pagina | Versión Amigable
Enviado por cb el Sáb, 2008-03-22 22:57



