Soy la mamá de Juan Ignacio Fermoselle, mi chiquito tenía 17 años y no tengo consuelo, cada día que pasa lo extraño y lo necesito más. Él era toda mi vida, mi único hijo y lo más maravilloso que tuve. Vivir sin él es un tormento. El domingo pasado fui como todos los domingos a misa y no pude dejar de llorar. Una señora se me acercó y me dijo: "no se lo que te pasa, ni lo quiero saber", a lo que yo respondí: Murió mi hijo. Entonces me aconsejó leer en la biblia el libro de la sabiduría. capítulo 4, desde el versículo 7 al 15. Adjunto envío lo que la señora me dijo que leyera y algo más que yo encontré y que creo que podría ayudarnos, aunque sea un poquito, a comprender lo terrible que nos pasó. Me gustaría que lo incluya en la página de mi Juani..
Gracias, Ana María Fermoselle
El fin prematuro del justo.
7 El justo, aunque tenga un fin prematuro, gozará del reposo. 8 La vejez honorable no consiste en vivir mucho tiempo ni se mide por el número de años: 9 los cabellos blancos del hombre son la prudencia, y la edad madura, una vida intachable. 10 Porque se hizo agradable a Dios, el justo fue amado por él, y como vivía entre los pecadores, fue trasladado de este mundo. 11 Fue arrebatado para que la maldad no pervirtiera su inteligencia ni el engaño sedujera su alma. 12 Porque el atractivo del mal oscurece el bien y el torbellino de la pasión altera una mente sin malicia. 13 Llegado a la perfección en poco tiempo, alcanzó la plenitud de una larga vida. 14 Su alma era agradable al Señor, por eso, él se apresuró a sacarlo de en medio de la maldad. La gente ve esto y no lo comprende; ni siguiera se les pasa por la mente 15 que los elegidos del Señor encuentran gracia y misericordia, y que él interviene en favor de sus santos.
En la página siguiente hay una acotación que dice: Los "hijos de Dios" y los "santos" son dos expresiones típicas para designar a los ángeles. Leyendo un poquito más, encontré que en el capítulo 3, desde el versículo 1 al 6, del mismo Libro dice:
Destino de los justos y de los impíos (transcribo sólo el destino de los justos)
3 1 Las almas de los justos están en las manos de Dios, y no los afectará ningún tormento. 2 A los ojos de los insensatos parecían muertos; su partida de este mundo fue considerada una desgracia 3 y su alejamiento de nosotros, una completa destrucción; pero ellos están en paz. 4 A los ojos de los hombres, ellos fueron castigados, pero su esperanza estaba colmada de inmortalidad. 5 Por una leve corrección, recibirán grandes beneficios, porque Dios los puso a prueba y los encontró dignos de él. 6 Los probó como oro en el crisol y los aceptó como un holocausto.
"Hijo adorado, Juani de mi alma":
Hoy se cumple un año de tu partida, esa noche trágica que Dios decidió llevarte a su lado. Se llevó tu vida y con ella se fue la mía, porque vos eras toda mi vida y lo sabías, eras el motorcito que me ayudaba a seguir adelante.
Te cuidé, te mimé, te amé e hice todo lo posible para evitarte sufrimientos, porque sabía que la vida es muy dura y que tenías mucho tiempo para darte cuenta que es imposible pasar por ella sin sufrir.
Fuiste, sos y seguirás siendo lo más maravilloso que tuve en la vida, lo mejor que Dios me dio. Ahora me quedé vacía, me falta tu presencia física, tu alegría de vivir, tu sonrisa, tus bromas, el desorden en tu cuarto, la música de Callejeros a todo volumen, tus idas y venidas y ese estar en movimiento permanentemente, como si tuvieras hormiguitas en tu cuerpo. Eras la vida y esa vida me la transmitías a mí.
Hoy no te tengo, estás en mi corazón y en mis pensamientos. Te recuerdo a cada instante, te extraño y te necesito desesperadamente. Sin vos estoy muy sola y muy triste.
Deseo con todas las fuerzas de este corazón, que sangra desde ese terrible día, que se cumpla lo que dice San Agustín, en una de las estrofas de "No llores si me amas":
"Cuando la muerte venga a romper las ligaduras
como ha roto las que a mí me encadenaban,
cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce,
y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido la mía,
ese día volverás a verme,
sentirás que te sigo amando,
que te amé, y encontrarás mi corazón
con todas sus ternuras purificadas" .
Espero con ansias ese día, porque sé que te voy a encontrar y podré abrazarte, besarte, ver tus ojos, tu sonrisa, acariciar tu carita y nuevamente te escucharé decir "mami". Ese día volveré a ser feliz.
Con amor, tu mami.







