El 7 de junio Nicolás cumpliría 22 años. Con profundo respeto y cariño acompañamos a Marina, su papá, Carmen y sus hermanos en este día de recuerdo y tristeza. En homenaje a Nicolás estas palabras:
Scout y caballero.
“Era hijo de padres separados, lo que según su filosofía tenía como ventajas tener una mamá, Marina, con quien vivía en Flores, una "mamasa", Carmen, la segunda mujer de su padre, y seis hermanos.
Como había conseguido trabajo en un estudio de dibujo decidió dejar la escuela. El dibujo, la arquitectura, la electrónica y la música eran sus debilidades. Ahí entraba Callejeros. No tenía novia, aunque las chicas morían por él. Era un "caballerito", por eso Diego, el mayor de sus hermanos, imaginó: "Seguro que Nico está en el cielo dejando pasar a los otros chicos primero."
Caballero, componedor de discordias familiares y con vocación de servicio, Nicolás había sido boy scout entre los 7 y los 12 años.
En una de las últimas reuniones familiares había dicho que si se moría quería que lo cremaran y que tiraran sus cenizas en Bariloche, donde pasó uno de sus mejores campamentos.
Creció, pero sin perder un gramo de su espíritu humanitario. Por eso Carmen no duda: "Si aquella noche hubiera salido vivo habría estado rescatando chicos."
“Nico querido, seguramente las chicas hoy en el día que cumplís años te estarán abrazando fuertemente y los chicos estarán celosos de tantos mimos merecidos, que tengas una hermosa fiesta. Te queremos y no te olvidaremos”.
Junio de 2009





