La primera flor .
Las hermanas Noboa fueron las protagonistas exclusivas de las primeras historias de vida que publicó Clarín luego de las crónicas duras y las cifras iniciales de la tragedia del Once. Lucía se salvó. Cecilia sobrevivió apenas un día. Y Daiana fue la primera en morir.
Era la preferida de Margarita, su mamá. Y para los chicos del barrio era la más linda de las tres, la estrella con mayor resplandor.
Quería ser veterinaria, para atender a sus cuatro perros y a sus dos gatos, pero también para darle forma a su recién asomada vocación. Pasaba al segundo año del Polimodal.
Era la primera vez que iba a un recital de Callejeros.
Tenía sueños modestos, como todos los que recorrieron estas páginas. Murió asfixiada, sin rescate, sin revancha. Ahora vive de otra forma, en la sonrisa de un amigo, en el rezo de sus padres, en el recuerdo doloroso de un país.
Y si es así, si es cierto que vivirá mientras alguien la recuerde, habrá que acordarse de ella el 5 de febrero, porque cumplirá 16.
CRONICA DE UNA NOCHE DE TERROR
LA TRAGEDIA, UNA MURIO, OTRA ESCAPO Y LA TERCERA SIGUE INTERNADA.
La vida, el milagro y la muerte, tres destinos para las hermanas Noboa
Dos lograron sobrevivir a la tragedia del Once, pero la más chica murió. Anoche, el padre seguía reclamando el cadáver de Daiana, para poder velarla.
Clarín





