El de la mesa de entradas.
Algunos bajan la mirada, otros leen y quedan paralizados:
"Se comunica al personal de la casa el fallecimiento del compañero Sergio Ruiz por los sucesos de público conocimiento que enlutan al pueblo argentino. El compañero desarrollaba tareas de atención al público en el hall central".
El cartel está pegado en el edificio de Barracas donde trabajan los 196 inspectores de la Ciudad de Buenos Aires. Uno de ellos fue en marzo a controlar las condiciones del boliche ubicado en Bartolomé Mitre al 3000, pero estaba cerrado. No volvió a intentarlo, siguió las actuaciones por vía burocrática.
Sergio había empezado a trabajar en esa dependencia del Gobierno en noviembre. Necesitaba plata para arreglar su moto, viajar a la Costa y poder seguir al nuevo Rácing del Cholo Simeone.
Acababa de cobrar su primer sueldo, de 600 pesos, cuando compró las entradas para el recital de Callejeros. Fue con su hermano Roberto, su primo Carlos y su amigo Federico. Ellos se salvaron.
Los amigos prefieren recordarlo por el partidazo que jugó esa tarde en Versalles, con la camiseta que hoy sus padres no pueden soltar.
El 27 de octubre Sergio cumpliría 25 años. Todo nuestro cariño en este dìa especial para su familia y amigos. No sabemos mucho de Sergio, pero imaginamos que es un ser especial, único e irrepetible como cada uno de nuestros hijos.
"Querido Sergio, hoy hay fiesta en el cielo junto a Pablo que también festeja su cumpleaños y todos los chicos. Que ellos te regalen sus risas y cantos. Te queremos y no te olvidaremos" .
27 de octubre de 2008





